Confederaciones Rurales Argentinas emitió un nuevo documento titulado “Una política monetaria más dura, sin medidas para el campo por el momento”, en el que afirma que no hay retención de granos por parte de los productores.

La elevada inflación sigue creciendo, apuntando a 100% anual. En los últimos quince días se verificó un importante cambio en la política monetaria con una fuerte suba de las tasas de interés, llevando la tasa efectiva anual de plazos fijos a 96,5% anual, para secar la plaza y cortar la corrida al blue-MEP.

Por ahora, la nueva política monetaria parece ser la nueva ancla para frenar los precios y el dólar en niveles actuales y evitar una crisis. El atraso cambiario por ahora sigue siendo la otra ancla.

Es una falacia que el agro no liquida soja. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, del total de la producción de soja se vendió el 51,1% de la cosecha. Las ventas externas de los tres principales complejos (soja, maíz y trigo) es la segunda mayor de la década; 1,7 millones de toneladas por debajo de la pasada. Es decir, no hay retención de granos por parte de los productores.

El agro necesita una reducción de la incertidumbre con señales contundentes de política económica. Reglas claras, más precios de mercado, fuerte reducción de derechos de exportación y eliminación de la brecha cambiaria.

Las economías regionales sufren la brecha cambiaria de 130%, porque muchas destinan gran parte de su producción a la exportación. La brecha impacta sobre sus ingresos y sus costos, por ejemplo, sobre los salarios pagados con paritarias que siguen a la inflación local.

Las indefiniciones de medidas del gobierno hacia el agro, las idas y vueltas con medidas insuficientes como el mal llamado “dólar soja”, hacen que las previsiones de siembra para la próxima campaña estén dominadas por la incertidumbre.

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