La economista y directora de empresas, Diana Mondino disertó ante más de 250 productores y empresarios relacionados al sector agropecuario, el comercio y los servicios del departamento Río Segundo, que se dieron cita en el Centro Comercial, Industrial y Agropecuario de Pilar, Río Segundo y Costa Sacate, para participar del primer networking “Identidad Empresaria”, organizado por PM Talent Consulting y Grupo Pignatta.

“Argentina, ¿cómo salir del pantano?”, fue el título de la disertación de Diana Mondino, en la que abordó las que considera las tres claves a las que tendría que apostar el país para encontrar definitivamente una senda de crecimiento y desarrollo.

En primer término, mencionó el problema que significa que haya una gran masa de jóvenes que no se están incorporando al mercado laboral, y de adolescentes y niños que no están recibiendo buena educación ni están teniendo un ejemplo de trabajo en sus hogares, debido a la enorme distribución de subsidios que hay en el país.

“Cada uno de nosotros está trabajando para bancar tres generaciones: la de nuestros padres y abuelos, que ya trabajaron y aportaron; la nuestra y la de los más jóvenes. Por eso la carga impositiva es tan brutal. El problema actual no es si te gusta Cristina (Fernández) o no. El gran problema económico es que esto se va a poner peor sino ingresa más gente al mercado formal de trabajo. Por el contrario, cada vez son menos”, resumió.


Globalización y descentralización

En segundo lugar, Diana Mondino habló de “subirse al tren de la globalización”. “Argentina aún no se subió, pero tiene la tecnología, la capacidad, los recursos humanos, para hacerlo. Si queremos, nos podemos subir a la globalización mañana”, enfatizó.

Un inconveniente en este contexto, desde su punto de vista, es que falta generar una “corriente exportadora”.  “En nuestro país pensamos a la exportación como divisas y eso es un error. Exportar es el resultado de todo el proceso que seguiste para conseguir que te paguen U$S 100 por tu producto. Con o sin devaluación, orientarse hacia la exportación es el camino; pero no se trata solo de vender un determinado producto, sino entender lo que el mundo demanda”, graficó.

La cuenta, según Mondino, es sencilla: “Si vendemos a 47 millones de argentinos que están cada vez más pobres, se complica. En cambio, si vendemos a 8.000 millones de personas, de las cuales algunas tienen mucha plata, las oportunidades son mayores”.

En tanto, la tercera clave considerada por la economista es la “descentralización”, es decir, establecer políticas que brinden más autonomía a las provincias para poder tomar decisiones económicas y de desarrollo.

“Argentina no puede seguir tomando todas las determinaciones importantes en Buenos Aires. ¿Por qué las decisiones se tienen que unificar? ¿Por qué el salario de convenio tiene que ser el mismo de Chaco a Tierra del fuego? ¿Por qué las mismas tasas para todo el país?”, ejemplificó.


El dólar y la soja

Por último, Diana Mondino también hizo referencia a dos temas relevantes de la coyuntura actual: la crisis por la falta de dólares y el pedido del Gobierno a los productores de que vendan sus tenencias de soja.

“La situación del dólar es difícil porque no hay reservas en el Banco Central y esto ocurre porque el exportador sufre tres agravios: el tipo de cambio oficial, las retenciones y la obligación de liquidar divisas en un plazo corto”, explicó.

En referencia a la soja, consideró un reclamo sin asidero el de los funcionarios. “Nadie vende todo su producto en un día, ni la zapatería ni el que vende soja. En el campo es todo una vez al año: ¿si vendo hoy, de qué vivo el resto de los 12 meses? Además, es una cuestión financiera: si vendo, tengo que tener algo en qué poner el dinero y aún sin inflación, sin altos impuestos, sin brecha cambiaria, nadie en ningún lugar del mundo vende todo junto. Está hasta en La Biblia que se guarda para los malos momentos”, mencionó.

 

 

 

 

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