La Secretaría de Agricultura, Ganadería y Pesca del Ministerio de Economía de la Nación informó la derogación de la Resolución 68/2007 y sus modificatorias, que establecía el peso mínimo de faena para bovinos.
Desde 2007, distintas normativas intentaron intervenir en la dinámica del mercado de ganados y carnes mediante la imposición de un peso mínimo de faena. Las últimas modificaciones en 2018 y 2019, fijaban un piso de 140 kg res para hembras y 165 kg res para machos. Sin embargo, la experiencia de casi dos décadas ha evidenciado que tales restricciones no han logrado mejorar de manera sostenida la productividad ni la calidad.
Los registros históricos muestran fuertes oscilaciones en el peso medio de faena desde 1998, influenciadas por el clima, el mercado y las exportaciones. Estas variaciones responden más a factores económicos y ambientales que al cumplimiento de normas sobre peso mínimo de faena.
La experiencia internacional demuestra que países sin estas restricciones lograron pesos promedio superiores, gracias a mejoras en eficiencia y productividad. Esto confirma que la eficiencia del sistema productivo no depende de regulaciones sobre peso mínimo, sino de condiciones estructurales.
Eliminar estas restricciones es un avance hacia un modelo más moderno, competitivo y alineado con la lógica del mercado.
El nuevo enfoque busca que el Estado acompañe al sector productivo en lugar de imponer trabas que afecten su desarrollo.







