El 30 de junio finaliza la reducción temporal de los Derechos de exportación, dispuesta por el Gobierno. Hasta ese día, soja, maíz y girasol tributan un 20% menos.
Desde julio, las retenciones volverán a sus niveles anteriores: la soja pasará del 26% al 33% y el maíz del 9,5% al 12%.
El Gobierno ya confirmó que no habrá prórroga. Ante esta decisión, el sector agropecuario acelera la comercialización de granos para aprovechar la baja de retenciones.
CARTEZ, Confederación de Asociaciones Rurales de la Tercera Zona, emitió un comunicado al respecto, que transcribimos a continuación:
“Volver al fracaso no es la solución”
Estupor, preocupación y rechazo; eso genera la decisión de avanzar con la suba de los Derechos de Exportación.
El Gobierno ha ratificado su inminente incremento, en un gesto de ruptura hacia el sector agropecuario, un sector que en su momento acompañó la promesa de eliminarlas.
Esta decisión de volver a incrementarlas es más que inoportuna; con precios internacionales a la baja, insumos y servicios con precios en alza y cargas impositivas – nacionales, provinciales y municipales – que agobian, el aumento en los derechos de exportación amenaza muy seriamente la sustentabilidad del negocio agropecuario. Con ella, pone en riesgo la economía no solo de los productores, sino de los pueblos y ciudades de la región productiva.
Así, a pesar de que el aumento de los impuestos no es el camino de la solución, el Gobierno ha decidido continuar apropiándose de la producción agrícola mientras pregona libertad.
Es necesario retomar las ideas y el espíritu que fundaron los inicios de este Gobierno. Es necesario no poner a prueba, permanentemente, la eficacia, competitividad y capacidad de superación del sector agropecuario. La igualdad, aliada inescindible de la libertad, debe ser total: con el mundo y con los demás sectores productivos del país.
Es época de planificación para la próxima campaña 2025/2026, y es por eso, que la decisión del Gobierno, marcará decisivamente el próximo año productivo.
No incrementar (y ni que hablar bajar) los Derechos de Exportación, permitirá aplicar en su máxima expresión la tecnología disponible, y lograr así rindes que beneficien a los productores, a sus pueblos y ciudades, y al País en su conjunto.
Las decisiones que uno toma en la producción agropecuaria, por la idiosincrasia de la misma, no se revierten de un día para el otro. Es por eso, que apelamos a otra parte del mensaje de campaña: “No se pueden esperar resultados diferentes haciendo siempre lo mismo”.
La palabra empeñada, por lo menos para muchísima gente en esta querida Argentina, a pesar de todo sigue siendo el capital más importante.







