En el Espacio Forrajero de esta semana, el foco está puesto en el henolaje empaquetado. Este sistema se vuelve especialmente útil cuando las condiciones climáticas no permiten realizar una henificación pura y completa.

El henolaje es un método intermedio entre el forraje seco y el ensilado. “No es forraje seco, pero tampoco silo. Es un proceso intermedio pensado para cuando no se puede secar bien el material por temperatura o humedad”, señaló. El Ing. Agr. Pablo Cattani. Si el secado es insuficiente, aumenta la respiración del forraje, lo que reduce su digestibilidad y calidad.

Cortar la respiración para conservar la calidad

Según Cattani, cuando el secado falla debido a bajas temperaturas y alta humedad relativa, conviene interrumpir el proceso antes. “En ese punto, enrollamos, empaquetamos y obtenemos un silo presecado”, explicó.

En el caso de la alfalfa, la curva de secado es muy rápida hasta el 50 % de humedad, y luego se estabiliza. Por eso, el especialista recomienda cortar la respiración en ese momento, enrollando y empaquetando el forraje para conservar su valor nutritivo.

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