El Congreso Internacional de Maíz se desarrolló en el Salón Metropolitano de Rosario y reunió durante dos días a toda la cadena maicera. Más de 130 disertantes expusieron en dos salas simultáneas sobre los principales desafíos y oportunidades del cultivo más importante del mundo.
Apuesta estratégica por la transformación del maíz
En la apertura participó el ministro de Bioagroindustria, Sergio Busso, quien destacó el rol central que Córdoba asumió en la transformación del maíz. Subrayó que la provincia apostó al bioetanol como eje de desarrollo regional y productivo.
“El modelo productivo de Córdoba tiene una decisión estratégica que es transformar el maíz en bioetanol. Esta es nuestra gran apuesta: hoy hay tres plantas en la provincia que son un ejemplo”, afirmó el ministro.
Además, explicó que una actualización de la Ley de Biocombustibles tendría fuerte impacto. “Si el corte se elevara a niveles competitivos con Paraguay o Brasil, que están en 30 puntos, significaría por cada punto una nueva planta como Bio4 y 200 puestos de trabajo. Multiplicado por 15, serían 3.000 empleos directos en Córdoba, más los beneficios ambientales que eso implica”, señaló Busso.
El maíz como base de la alimentación animal
El secretario de Ganadería, Marcelo Calle, moderó el panel «El Rey de la Alimentación Animal». Allí se destacó la importancia del maíz como base de la producción ganadera y las oportunidades de agregar valor en origen.
El Congreso Internacional de Maíz volvió a consolidarse como un espacio clave para el intercambio de conocimientos y el fortalecimiento de la agroindustria. Además, la presencia de Córdoba reflejó su compromiso con un desarrollo productivo sostenible y con la articulación público-privada para potenciar la bioeconomía.







