El Congreso Argentino de Forrajes reunió en Córdoba a productores, asesores, contratistas, estudiantes y especialistas del país y del exterior. La convocatoria desbordó las expectativas iniciales, tanto en la exposición comercial como en las salas de conferencias, que se mostraron colmadas.
Fernando Opacak, coordinador general del evento, expresó que se vivieron “emociones intensas tras muchos meses de preparación” y destacó la importancia de haber podido concretar un congreso de gran nivel, con fuerte participación y organización. “Hemos traído disertantes internacionales y referentes locales para abordar una amplia variedad de temas. Eso nos permitió ofrecer charlas técnicas y forrajeras sobre silajes de maíz, sorgo y alfalfa, pero también sobre nutrición animal y la visión de las cámaras del sector”, señaló.
Un espacio de intercambio y crecimiento para toda la cadena forrajera
La edición 2025 del Congreso Argentino de Forrajes se caracterizó por abrir sus puertas más allá de los socios de la cámara organizadora. Productores, asesores y estudiantes universitarios se sumaron a las actividades, lo que permitió que cada visitante encontrara información valiosa para su ámbito de trabajo.
Opacak resaltó que el sector atraviesa un momento clave: “Queremos dejar de estar bajo el radar y mostrar a toda la comunidad forrajera el valor de nuestro trabajo. La cámara hizo durante años una labor interna muy importante, pero ahora buscamos visibilizar la actividad hacia afuera”.
El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, también celebró la iniciativa. Señaló que el crecimiento del sector es contundente: en dos décadas, el picado pasó de 90.000 hectáreas a 2,5 millones en el país. Esto muestra el fuerte impacto de la actividad sobre la ganadería, la lechería y la bioenergía.
Por su parte, los socios de la cámara siguen invirtiendo en tecnología y equipamiento. Hoy cuentan con máquinas de primer nivel internacional, lo que refleja un sector pujante y con visión de futuro.
En cuanto a lo técnico, las disertaciones incluyeron temas como seguridad laboral en el ensilaje, evaluación del crackeado de grano de maíz durante la cosecha, medición de compactación en silos y estrategias para lograr un balance entre calidad de fibra y aporte energético. El objetivo fue claro: combinar eficiencia operativa, nutrición de calidad y rentabilidad.
De este modo, el Congreso Argentino de Forrajes se consolidó como un espacio de referencia para toda la cadena, generando conocimiento, fortaleciendo vínculos y aportando una mirada estratégica al futuro del sector.







