La empresa Crucianelli fue protagonista de una jornada técnica en Villa María, donde productores, concesionarios y especialistas compartieron experiencias sobre siembra, fertilización y tecnología aplicada al agro. El evento combinó charlas teóricas y demostraciones dinámicas en campo, con una gran participación de público.

Tecnología, cercanía y aprendizaje compartido

Silvio Quevedo, socio gerente de Quevedo Canavese, destacó la importancia de contar con el apoyo de Crucianelli. “Nos da satisfacción trabajar junto a una empresa que no para de innovar. Cada encuentro nos permite tecnificarnos y ver la evolución constante de sus productos”, expresó.

El empresario resaltó además el valor de las capacitaciones gratuitas en fertilización y la oportunidad de aprender de especialistas. “Vivimos en una región donde este tipo de maquinaria tiene gran aceptación. Fertilizadoras autopropulsadas, sembradoras de grano grueso o fino, todas con tecnología de punta”, señaló.

Desde la compañía, Guillermo Zegna, gerente comercial de Crucianelli, explicó que el objetivo es estar más cerca del productor. “Queríamos salir del formato tradicional de las exposiciones y crear un espacio de diálogo directo. Hablamos de agricultura, de siembra y de sistemas productivos más eficientes y rentables”, indicó.

Zegna subrayó que el contacto permanente con el productor es clave para desarrollar nuevas soluciones. “El feedback del campo nos impulsa a mejorar. Todos los días hay algo nuevo que aprender, especialmente en agricultura de precisión y fertilización líquida”, comentó.

Por su parte, Juan Carlos Dárdano, supervisor comercial de Fertec Crucianelli, remarcó el enfoque práctico de la jornada. “Repasamos conceptos agronómicos, analizamos mapas, revisamos la estructura de las máquinas y realizamos dinámicas en campo. Buscamos que los asistentes se lleven herramientas útiles”, detalló.

La voz de los productores

Los productores también valoraron la experiencia. Alejandro Carranza, de Capilla de Sitón, destacó la evolución tecnológica de la marca. “Tenemos una sembradora Crucianelli desde hace años. Es liviana, sencilla y confiable. Además, el servicio postventa es excelente. Siempre cumplen”, afirmó.

En la misma línea, Gabriel Giménez, de Villa del Totoral, elogió la performance de su máquina Plantor. “Hace cinco años que la usamos y anda excelente. La tecnología y el acompañamiento marcan la diferencia”, aseguró.

Con encuentros como este, Crucianelli reafirma su compromiso con la innovación, la capacitación y el desarrollo productivo del campo argentino.

 

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