El Ecosistema ganadero conectado es el eje de la estrategia que John Deere presentó para impulsar la productividad en carne y lechería, integrando maquinaria, datos y conocimiento en un sistema de producción real y medible.

La compañía mostró cómo la tecnología disponible hoy permite acompañar cada etapa del proceso forrajero y de alimentación animal. El objetivo es claro: mejorar la eficiencia y transformar los datos en decisiones productivas concretas.

Luciana Mundani, directora de Ventas para Hispanoamérica de John Deere, explicó que el trabajo en ganadería y lechería es el resultado de un recorrido sostenido. Señaló que, en los últimos diez años, el foco en Argentina fue muy fuerte. A ese proceso se sumó un contexto sectorial favorable que permitió seguir invirtiendo y ampliar el portafolio tecnológico.

Además, destacó la importancia de la red regional. Participan concesionarios y equipos de Argentina, México, Paraguay, Uruguay y Chile. Ese trabajo conjunto potencia el conocimiento y permite estar más cerca de productores y contratistas.

Por su parte, Fabricio Radizza, director comercial de John Deere Argentina, remarcó que la compañía trabaja por sistemas productivos. En este caso, el encuentro estuvo centrado en ganadería y lechería. La intención fue mostrar el despliegue tecnológico asociado al manejo eficiente del alimento para el ganado.

Según Radizza, el productor actual es más sofisticado. Hoy la productividad ocupa el centro de la escena. Con un escenario financiero más despejado, las conversaciones vuelven a lo productivo. El foco está en cómo hacer más eficiente cada explotación, ya sea de cría, carne o leche.

 

Tecnología integrada para medir y mejorar

José María Rossi, gerente de Marketing Táctico de John Deere Argentina, explicó que el sistema se completa en la ganadería. Desde la siembra de maíz, la producción de heno y forraje, hasta el picado o el rolado, todo puede conectarse. Esa integración permite seguir la trazabilidad del proceso.

Allí aparece el concepto de Ecosistema ganadero conectado. A través del Operation Center se pueden medir eficiencias y monitorear alertas. Los tractores destinados al patio de comidas generan información clave sobre ralentí y uso real. Esos datos ayudan a ajustar cada etapa.

La tecnología también llegó a implementos que antes parecían simples. En rotoenfardadoras hoy se mide peso, humedad y rendimiento. Monitores avanzados permiten detectar oportunidades de mejora que antes no se veían.

A su turno, Federico Sánchez, especialista en Marketing Táctico, indicó que el objetivo fue mostrar un sistema productivo real. Un esquema donde cada etapa del forraje esté conectada y basada en datos. En ese camino, John Deere trabaja desde hace casi dos años junto a Adecoagro.

El foco está puesto en la alimentación. Es un área con mucho por medir. Contratistas y equipos trabajan muchas horas al año. Reducir tiempos de ralentí y optimizar el uso de potencia baja consumo y roturas. El impacto económico es significativo.

Finalmente, Guido Farina, responsable de Alimentación de los tambos de Adecoagro, valoró estas alianzas. Adecoagro es una empresa integrada, con fuerte presencia en lechería, granos y producción de alimentos. En el campo Carmen, donde se realizó la jornada, se ordeñan 15.000 vacas en un sistema de alta eficiencia.

El Ecosistema ganadero conectado se consolida como una herramienta concreta para avanzar hacia sistemas más eficientes, medibles y sostenibles.

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