La producción porcina de la región de Oncativo dio un paso clave tras la firma de un convenio para incorporar genética de última generación, con impacto directo en calidad y competitividad.
El acuerdo fue formalizado entre el Clúster de la Cadena Porcina de Oncativo y la empresa Genporc. La iniciativa cuenta con el respaldo de la Agencia Córdoba Competitividad, que subsidia el acceso a esta tecnología para productores locales.
El convenio apunta a fortalecer a los pequeños y medianos productores. Además, busca mejorar los estándares productivos y abrir nuevas oportunidades dentro de la cadena porcina regional.
Genética, calidad y valor agregado
Germán José Viano, chacinador y ex productor porcino, destacó los beneficios del cambio genético. Desde su experiencia en la elaboración de embutidos, remarcó mejoras claras en la materia prima.
Según explicó, la incorporación de genética Duroc aporta mayor elasticidad a la carne. Esto se traduce en embutidos con más longevidad y mejores condiciones de conservación. “Cuando hablamos de conservación, hablamos también de sabor, color y calidad”, señaló Viano. En ese sentido, remarcó que el tocino y la grasa son fundamentales para productos como el salame.
La calidad del tocino es uno de los grandes diferenciales. También mejora el color de la carne y su comportamiento tanto en embutidos como en consumo fresco.
Si bien los cerdos híbridos ofrecen mayor rendimiento en volumen, la genética incorporada suma valor en calidad. Ese diferencial resulta clave para elaboraciones artesanales y regionales.
Viano explicó que, en la zona, sigue vigente la tradición de usar un porcentaje de carne vacuna. Sin embargo, esta genética también permite elaborar productos sin necesidad de mezclar carnes.
Más oportunidades para productores locales
El convenio amplía el acceso a genética mejorada para productores que antes no podían incorporarla. Este punto es central para el crecimiento de la producción porcina regional. Además del salto en calidad, la nueva línea genética suma mayor prolificidad. Esto corrige una de las limitantes que tenía esta genética en el pasado.
“Hoy se logra un combo muy interesante entre prolificidad y calidad de carne”, explicó el referente. Esa combinación mejora la rentabilidad y la decisión de inversión de los productores.
Desde el Clúster destacaron que el acuerdo fortalece toda la cadena. También consolida una estrategia de desarrollo territorial con agregado de valor local.
Con este avance, la producción porcina de Oncativo suma tecnología, calidad y nuevas herramientas para crecer de forma sostenida.







