El INTA anunció un avance clave para el cultivo de arroz en la Argentina. Investigadores lograron regenerar y modificar genéticamente en laboratorio variedades comerciales de alto uso productivo.

El desarrollo abre la puerta a mejoras más rápidas en sanidad, rendimiento y calidad del arroz, en un contexto de creciente competencia internacional.

El trabajo se centró en la regeneración in vitro de plantas de la variedad Gurí INTA CL. Este cultivar es uno de los más difundidos en sistemas productivos nacionales e internacionales. El logro permite aplicar herramientas de edición génica directamente sobre materiales ya adoptados por los productores.

De este modo, la investigación acorta los tiempos entre el desarrollo científico y su aplicación en el campo. Además, fortalece el rol de la biotecnología como aliada del mejoramiento genético tradicional.

Edición génica aplicada a cultivares comerciales

En este contexto, el equipo de Mejoramiento Biotecnológico de Cereales del Instituto de Genética del INTA avanzó en técnicas de edición génica sobre cultivares desarrollados por la propia institución. El trabajo incluyó variedades surgidas del Programa de Mejoramiento Genético de Arroz de la Estación Experimental Agropecuaria Concepción del Uruguay, en Entre Ríos.

Según explicó Paula Faccio, investigadora del Instituto de Genética Ewald A. Favret, el objetivo fue evaluar el potencial embriogénico de distintos cultivares. Para eso, se comparó la eficiencia en la formación de callos embriogénicos y la regeneración de plantas mediante cultivo in vitro.

Impacto productivo y proyección del desarrollo

Ezequiel Bossio, responsable del Mejoramiento Biotecnológico de Cereales del INTA, destacó la relevancia del avance. Según indicó, los resultados representan un paso clave para optimizar los protocolos de transferencia de ADN en arroz.

Esta herramienta es esencial para incorporar nuevas características agronómicas mediante edición génica. Entre los objetivos del programa se encuentra el desarrollo de variedades más productivas y resilientes. También se apunta a responder a las demandas actuales de los mercados.

Uno de los principales desafíos es la resistencia a Pyricularia oryzae. Esta enfermedad es la más importante del cultivo a nivel global. Contar con variedades resistentes permitiría reducir el uso de fitosanitarios y minimizar riesgos comerciales.

Además, el programa busca avanzar hacia materiales con menor índice glucémico. Este aspecto se vincula con la creciente demanda de alimentos más saludables por parte de los consumidores.

El trabajo fue presentado en encuentros científicos regionales. Entre ellos se destacan el XIII Congreso Brasileiro de Arroz Irrigado y el Congreso REDBIO 2025. En este último, el estudio recibió la Primera Mención en Biotecnología Vegetal.

En definitiva, el logro demuestra cómo la investigación pública puede transformarse en una herramienta concreta para el sector agropecuario. La posibilidad de aplicar edición génica sobre variedades comerciales acelera las respuestas a los desafíos productivos. Al mismo tiempo, refuerza la competitividad del arroz argentino en el largo plazo.

Fuente: Inta Informa

Compartir