Las economías regionales cerraron diciembre de 2025 con un balance dispar, según el Semáforo de Economías Regionales, que publica Coninagro.
El indicador mostró una desmejora mensual y volvió a reflejar las dificultades estructurales que atraviesan varias producciones clave. En este contexto, las economías regionales siguen condicionadas por precios rezagados, costos elevados y mercados con bajo dinamismo.
Durante el último mes del año se registraron 4 actividades en verde, 9 en amarillo y 6 en rojo. El cambio más relevante fue el pase de la producción porcina de verde a amarillo. El semáforo evalúa tres componentes: negocio, productivo y mercado. En primer lugar, analiza precios y costos. Además, considera niveles de producción y desempeño comercial.
Las actividades en rojo fueron yerba mate, arroz, papa, vino y mosto, hortalizas y algodón. En la mayoría de los casos, el componente de negocio se deterioró. Los precios quedaron por debajo de la inflación y de los costos operativos. Como resultado, la rentabilidad cayó y se limitó la recuperación.
Por el contrario, bovinos, ovinos, granos y miel se ubicaron en verde. En estos sectores, los precios crecieron por encima de la inflación. Asimismo, hubo buen desempeño productivo y comercial. Sin embargo, la mayoría de las actividades permaneció en amarillo. Allí se encuentran forestal, maní, leche, tabaco, cítricos dulces, mandioca, peras y manzanas, aves y porcinos.
Un semáforo con historia y comercio exterior en foco
El semáforo se publica desde hace más de una década. En ese período, 8 de las 19 actividades pasaron más de la mitad del tiempo en rojo. La vitivinicultura y los cítricos dulces lideran ese grupo. En cambio, carnes, granos y maní mostraron trayectorias más estables.
En materia externa, las economías regionales exportaron en 2025 unos USD 59.160 millones. Esto implicó un aumento del 29% frente al promedio histórico. No obstante, el 78% de los ingresos provino del complejo granario, lo que confirma la alta concentración del comercio exterior.







