La exportación de carnes enfrenta este año un escenario desafiante, marcado por una menor oferta ganadera y nuevas reglas de juego en los principales destinos.
Según el análisis del periodista Alejandro Rollán, la actividad en los frigoríficos se reducirá en casi un millón de cabezas menos faenadas durante 2026. Esto impactará directamente en el volumen disponible.
En consecuencia, la oferta de carne será menor. Se estima que habrá cerca de 200.000 toneladas menos para colocar en los mercados externos.
A este panorama productivo se sumó una novedad clave. Tanto China como Estados Unidos fijaron cupos para las exportaciones argentinas.
En el caso estadounidense, Argentina ya contaba con una asignación de 20.000 toneladas. Ese cupo se distribuía bajo parámetros similares a la cuota Hilton.
La cuota Hilton contempla 30.000 toneladas destinadas a Unión Europea, con criterios específicos de calidad y distribución.
Sin embargo, la relación entre Donald Trump y Javier Milei permitió ampliar el cupo estadounidense. Para este año, Argentina dispone de 80.000 toneladas adicionales. Aún no está confirmado si ese volumen se mantendrá en 2027.
Por su parte, China asignó 511.000 toneladas tras una investigación por salvaguardias. Ese volumen será el máximo habilitado para los frigoríficos argentinos.
En total, se trata de casi 600.000 toneladas que deberán distribuirse bajo el criterio de “primero llegado, primero servido”.
Un mercado competitivo con menos carne disponible
El nuevo esquema implica que cada frigorífico enviará mercadería según su disponibilidad y estrategia comercial. Podrán operar hasta completar los volúmenes asignados por Estados Unidos y China.
La gran incógnita es si habrá carne suficiente para todos los operadores habilitados. Desde la industria aseguran que sí, aunque reconocen que será clave una buena organización.
El desafío será coordinar embarques y negocios en un contexto más ajustado. La menor producción presiona sobre los saldos exportables.
Así, la exportación de carnes seguirá siendo competitiva. Pero operará con menor disponibilidad y con cupos que obligan a actuar con rapidez.
En este escenario, la planificación y la eficiencia comercial serán determinantes para sostener la presencia argentina en los principales mercados.







