Claas presentó en Oncativo su renovada línea forrajera y dejó en claro que el 2026 estará marcado por más innovación y eficiencia para el productor argentino.
El encuentro reunió a contratistas, productores y técnicos interesados en conocer de cerca las últimas novedades en rastrillado, segado, enrollado y picado. Desde la firma destacaron que el foco está puesto en maximizar el rendimiento por litro de combustible y lograr la mejor calidad de material procesado.
La marca lanzó en el país la renovada línea 900 y la familia 1000, equipos pensados para llevar la producción forrajera a otra dimensión.
Reynaldo Postacchini, vicepresidente de Claas Argentina, explicó que la compañía incorporó dos nuevas familias de picadoras. Aunque la serie 900 mantiene su denominación, su corazón tecnológico fue completamente renovado, lo que la convierte en una máquina diferencial respecto de versiones anteriores.
Además, el mismo cabezal presentado en la feria Agritechnica, en Alemania, estará disponible próximamente en el país. Esto refuerza la estrategia de acercar al mercado local los desarrollos más recientes de la marca.
Tecnología, eficiencia y el desafío de la capacitación
Desde la empresa remarcaron que la tecnología es el ADN de Claas y que la meta es ofrecer soluciones cada vez más eficientes. El objetivo es claro: procesar mayor volumen de forraje con menor consumo y mejores resultados productivos.
Sin embargo, el principal obstáculo no es financiero ni comercial. Según Postacchini, el problema más serio es la falta de mano de obra capacitada para operar este tipo de maquinaria de alta complejidad.
Muchos contratistas cuentan con crédito y demanda de trabajo, pero no amplían su parque de máquinas porque no consiguen personal preparado. La capacitación constante se vuelve indispensable, sobre todo cuando se trata de equipos que no pueden detenerse en plena campaña por errores operativos.
En ese sentido, la empresa apuesta a la formación técnica y al entrenamiento intensivo de operadores. La profesionalización del recurso humano aparece como una condición clave para que la tecnología despliegue todo su potencial.
También se puso el foco en la necesidad de reglas claras e infraestructura adecuada. Argentina tiene clima, extensión territorial y capacidad productiva, pero requiere inversión sostenida y planificación a largo plazo para potenciar su perfil exportador.
El mensaje final fue contundente: el país debe orientarse hacia una producción de alto nivel, apoyada en innovación, educación y trabajo. Con esa visión, Claas proyecta un 2026 de crecimiento y consolidación en el mercado forrajero.







