Con un auditorio colmado y una agenda cargada de contenidos, comenzó el CDA 2026, el evento que reúne a distribuidores del sector agroindustrial.

La cuarta edición se desarrolla en el Goldencenter de Buenos Aires y ya muestra señales de alta convocatoria y fuerte interés. Desde el primer momento, el CDA 2026 dejó en claro que será un espacio clave para debatir desafíos, compartir experiencias y analizar el presente del canal.

A pesar de la intensa lluvia del día previo, el predio de Parque Norte reunió a cientos de asistentes. La expectativa se sostuvo por el éxito de ediciones anteriores y por una agenda enfocada en temas de alto impacto. En consecuencia, el evento volvió a consolidarse como el principal punto de encuentro del rubro.

Durante la apertura, Luis Mogni, organizador junto a Tomás Hirsch y Mauro Sperperato, planteó un panorama exigente. Según explicó, la distribución atraviesa una etapa de mayor presión sobre los márgenes y creciente complejidad operativa. Por lo tanto, consideró indispensable avanzar hacia una integración más profunda entre los actores de la cadena.

Asimismo, Mogni remarcó la relevancia económica del canal. Señaló que el negocio de insumos moviliza unos 15.000 millones de dólares, lo que representa un tercio de la producción agrícola del país. Sin embargo, advirtió que el contexto actual impone márgenes ajustados y obliga a lograr una eficiencia operativa cada vez mayor.

Talento, tecnología y eficiencia: las claves del nuevo distribuidor

Luego de la apertura, el ingeniero y consultor Marcelo Renzulli expuso sobre la transformación del rol del distribuidor. En su presentación, sostuvo que el diferencial competitivo ya no depende solo de productos o infraestructura. El foco, sostuvo está puesto en la gestión del talento dentro de las organizaciones.

En primer lugar, describió al “logístico rural histórico” como un perfil con escasa participación en decisiones y limitado vínculo con otras áreas. No obstante, explicó que factores como crisis económicas, avances tecnológicos y cambios globales modificaron este esquema. De este modo, surgió un nuevo paradigma centrado en un gestor logístico más integral.

Según Renzulli, el desafío actual es integrar tecnología y capital humano. En este sentido, advirtió sobre dos posturas extremas que deben evitarse. Por un lado, quienes desestiman la tecnología; por otro, quienes la sobrevaloran sin considerar el factor humano. En consecuencia, remarcó que el verdadero valor surge de la combinación equilibrada de ambos elementos.

Además, subrayó la necesidad de incorporar herramientas tecnológicas en la operación diaria. Indicó que sistemas como WMS o TMS ya no son opcionales. Aun así, aclaró que la toma de decisiones sigue dependiendo de las personas, especialmente en situaciones críticas.

Finalmente, el especialista enumeró competencias clave para el nuevo perfil. Entre ellas destacó la proactividad, la planificación, la comunicación sistémica y el enfoque en procesos y clientes. Estas capacidades, según afirmó, permiten alcanzar niveles superiores de eficiencia.

Por otra parte, el segundo bloque del CDA 2026 se desarrolló en formato panel. Participaron referentes de consultoría, producción, finanzas y análisis económico. El eje central fue el impacto de los costos logísticos y financieros en la rentabilidad del canal.

En ese marco, Santiago Bulat analizó el contexto global y local. Explicó que el aumento de costos energéticos y la presión inflacionaria afectan directamente al agro. Además, señaló que el país atraviesa una etapa de apertura económica con desafíos fiscales que podrían demorar la baja de impuestos.

A continuación, Carlos Lamas profundizó sobre la dinámica del mercado de insumos. Indicó que se trata de un sector históricamente sobreofertado y atractivo para empresas internacionales. Por esta razón, afirmó que la eficiencia no es una opción, sino una obligación.

Enrique Baya Casal, en tanto, aportó la visión del distribuidor. Destacó que existe una fuerte inversión en estructura y logística, pero con márgenes muy ajustados. Por lo tanto, consideró que el valor diferencial está en la relación con el cliente y el conocimiento acumulado.

Por último, Christian Garciandía abordó el escenario financiero. Señaló que el mercado de capitales se volvió imprescindible para muchas empresas. En este contexto, destacó la importancia de ordenar los flujos, mejorar la previsibilidad y tomar decisiones financieras coherentes.

De esta manera, la primera mitad del CDA 2026 dejó definiciones claras y múltiples ejes de análisis. Con varias conferencias aún por delante, se espera que la jornada continúe generando debates relevantes y aporte herramientas concretas para el sector.

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