Neogen Semillas presentó en el Congreso Aapresid sus últimas novedades en genética de soja y compartió estrategias de manejo para reducir la brecha productiva.

La empresa puso el foco en nuevas variedades, tecnologías y recomendaciones agronómicas para aprovechar el potencial de cada ambiente.

Durante las tres jornadas del encuentro, el stand de la marca de GDM recibió a productores y asesores interesados en conocer las novedades del portfolio. También hubo consultas sobre posicionamiento de variedades y prácticas de manejo para maximizar los rendimientos.

La participación de Neogen Semillas incluyó una charla técnica encabezada por Diego Regnicoli, gerente de Desarrollo de Autógamas de la zona centro norte, junto a Gonzalo Crespo, gerente de la marca. Ambos analizaron el desempeño de los nuevos materiales y el aporte de la genética frente a los desafíos productivos actuales.

Entre las novedades se destacaron las variedades NEO46S25 SE y NEO47S25 SE, ambas con tecnología Enlist STS. La primera fue desarrollada para ambientes de alta productividad, aunque también ofrece estabilidad en zonas de rendimiento medio y bajo.

La segunda está orientada a ambientes más complejos, donde muestra un comportamiento competitivo y una gran versatilidad. Las dos incorporan tecnología Enlist STS para mejorar el control de malezas resistentes.

Otra incorporación fue NEO42S25 RRSTS, una variedad de grupo de madurez 4 corto con tolerancia a glifosato. Según Gonzalo Crespo, se trata de una alternativa con gran potencial de rendimiento dentro de su segmento.

El manejo agronómico también define los rindes

Uno de los principales conceptos de la jornada fue que la brecha de rendimiento alcanzable en soja ronda el 32% a nivel nacional. Para Diego Regnicoli, ese margen puede reducirse mediante decisiones vinculadas al manejo y a la elección de la genética adecuada.

El especialista explicó que variables como la fecha de siembra, la densidad y la nutrición tienen un impacto directo sobre el rendimiento. En la zona núcleo, los ensayos indicaron que el óptimo agronómico para grupos de madurez IV medios se ubica cerca del 22 de octubre en ambientes de alto potencial.

En lotes de menor potencial, la fecha puede desplazarse hacia comienzos de noviembre. Además, recomendó evitar densidades excesivas en ambientes de alta productividad para disminuir riesgos de vuelco, aborto de vainas y enfermedades.

La nutrición también mostró resultados contundentes. Regnicoli indicó que el 85% de los lotes con menos de 10 ppm de fósforo responden a la fertilización con aumentos de entre 250 y 300 kilos por hectárea. Otro aspecto destacado fue la calidad de implantación. El uso de semillas de alto vigor y una siembra de precisión permitió incrementos de rendimiento de hasta el 7,7%.

Además, el manejo variable dentro del lote, ajustando genética y densidad según cada ambiente, aportó en promedio 116 kilos por hectárea adicionales por genética y otros 65 kilos por densidad variable.

Como cierre de la presentación, los especialistas señalaron que una campaña bajo condiciones de “Niño” ofrece un escenario favorable para expresar el potencial del cultivo. En ese contexto, Neogen Semillas destacó la importancia de utilizar la información proveniente de las redes de ensayos para posicionar cada variedad con precisión y obtener los mejores resultados.

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