Los cultivos invernales mantienen perspectivas productivas favorables en Córdoba, aunque las lluvias de los próximos meses serán determinantes para sostener los rindes esperados.
Según la primera estimación de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA), la producción de trigo de la campaña 2026/27 rondaría los 4 millones de toneladas. Tomás Kember, del Departamento de Información Agronómica de la entidad, explicó que esta proyección se ubica por debajo de la campaña excepcional anterior. Sin embargo, supera ampliamente el promedio histórico provincial.
Para el garbanzo, la producción estimada alcanza aproximadamente las 65.000 toneladas. Ambos cultivos atraviesan etapas clave para definir sus rendimientos finales.
Trigo y garbanzo, en momentos decisivos
En trigo, el rendimiento promedio provincial se estima en 32 quintales por hectárea. Las mejores perspectivas se concentran en departamentos del sudeste cordobés, como Marcos Juárez y Unión.
En garbanzo, el rendimiento promedio ponderado entre secano y riego ronda los 28 quintales por hectárea. Según Kember, existen diferencias entre ambos sistemas productivos. En Córdoba, aproximadamente la mitad de la superficie se cultiva bajo riego y la otra mitad en secano.
El trigo transita etapas que van desde la elongación del tallo hasta la emergencia de la inflorescencia. Por su parte, el garbanzo se encuentra en plena floración. En ambos casos, la disponibilidad de agua y las temperaturas resultan fundamentales para sostener el potencial productivo.
Lluvias y temperaturas, claves para la campaña
Durante septiembre, las precipitaciones fueron heterogéneas en la provincia, con tormentas de distinta intensidad y caída de granizo en algunas zonas.
Las lluvias beneficiaron a los cultivos, especialmente en lotes con reservas hídricas ajustadas. No obstante, el granizo pudo ocasionar daños puntuales. Además, al cierre del mes, el agua útil continuaba siendo restrictiva en buena parte de Córdoba, sobre todo en la capa superficial del suelo.
Por eso, las próximas precipitaciones serán importantes para acompañar el llenado de granos y sostener los rendimientos proyectados.
En cuanto a las temperaturas, septiembre fue más fresco que el año pasado en gran parte de la provincia. La nubosidad y algunas heladas contribuyeron a este escenario.
Según el Servicio Meteorológico Nacional, el pronóstico trimestral anticipa una mayor probabilidad de lluvias superiores a lo normal y temperaturas inferiores a los valores habituales.
Este escenario podría resultar favorable para los cultivos invernales, siempre que las precipitaciones se distribuyan oportunamente. La Bolsa de Cereales de Córdoba invita a consultar sus tableros dinámicos para seguir la evolución de las variables agronómicas y climáticas.







