Las pasturas megatérmicas responden primero a la temperatura, luego a la radiación solar y, finalmente, a la humedad. Así lo explicó el ingeniero agrónomo Pablo Cattani, director de Espacio Forrajero, quien recomendó anticiparse al crecimiento para aprovechar el forraje con la mejor calidad posible.

El especialista advirtió que la escasa radiación solar puede retrasar el inicio del crecimiento durante la primavera. Según señaló, en esta estación se registraron el doble de días nublados que en los últimos 30 años. Por eso, recomendó no desesperarse si la pastura demora en arrancar.

Cuando aumentan la temperatura y la radiación solar, aparecen los primeros brotes. Luego, el agua se vuelve determinante para sostener el crecimiento. La clave es preparar el manejo con anticipación, sin esperar a que lleguen las lluvias.

 

El momento de corte define la calidad del forraje

Cattani destacó que las pasturas megatérmicas pueden ofrecer fibra de buena calidad y altos niveles de proteína durante los estadios tempranos. Sin embargo, la calidad cambia a medida que avanza el desarrollo.

Para obtener fibra de calidad, recomendó cortar antes de la floración. A medida que la planta crece y acumula biomasa, la concentración de proteína puede disminuir por un efecto de dilución. Esto cobra especial importancia en suelos con posibles deficiencias de nitrógeno.

La fertilización también cumple un papel central. Según el especialista, la disponibilidad de nitrógeno en el suelo influye directamente en el contenido proteico del forraje. Además, una mayor fertilidad favorece la prolongación del período vegetativo y puede retrasar la floración.

Por eso, Cattani señaló que un momento oportuno para aplicar fertilizante nitrogenado es después del primer corte. En experiencias mencionadas por el técnico, esta práctica permitió aumentar entre dos y cinco puntos porcentuales el contenido de proteína.

 

Cómo elegir el método de conservación

La estrategia de reserva depende del objetivo productivo. Si se busca principalmente volumen para un encierre a corral, el corte picado directo puede ser una alternativa. En ese caso, el especialista recomendó superar el 30% de materia seca.

En cambio, para priorizar la calidad de la fibra y un mayor contenido proteico, aconsejó cortar antes de la floración y realizar un preoreo previo a la conservación.

La confección de rollos también requiere planificación. Cattani recomendó producir rollos grandes y pesados para reducir los movimientos dentro del establecimiento. Así se puede disminuir el costo de acarreo por kilogramo de materia seca.

Si el destino es un mixer, sugirió utilizar rollos trozados o acondicionados para facilitar el procesamiento. De esa manera, se reducen los tiempos de mezclado y se mejora la eficiencia en la preparación de la ración.

El director de Espacio Forrajero recordó que anticipar las decisiones de manejo permite aprovechar mejor el potencial del forraje. Para profundizar estos conceptos, invitó a consultar la biblioteca de Espacio Forrajero y el canal de YouTube de Campo Directo.

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