En el marco de una nueva megamuestra del sector, Advanta Semillas participó con una propuesta integral centrada en sus tres cultivos estratégicos y con guiños al trabajo articulado de la Mesa Nacional de Alfalfa, eje clave para la diversificación productiva.

La empresa presentó sus desarrollos en maíz, sorgo y girasol, a los que definió como sus “tres estrellas”, en sintonía con el contexto futbolero.

En este sentido, la compañía destacó que continúa fortaleciendo su posicionamiento en estos cultivos tradicionales, aunque también busca avanzar hacia una “cuarta estrella”. Esta alternativa depende de la región y del perfil del productor, lo que amplía el abanico de decisiones agronómicas.

Por un lado, la colza aparece como una opción en crecimiento dentro de Argentina, especialmente en regiones como Entre Ríos. Asimismo, su relevancia se extiende a nivel regional, con fuerte presencia en países del Cono Sur como Paraguay.

Por otro lado, la empresa impulsa herramientas como el servicio a campo Caradvana, orientado a productores mixtos. Además, promueve iniciativas como el Club Advanta, dirigido específicamente a productores girasoleros.

A través de estas propuestas, Advanta busca brindar herramientas concretas para mejorar la eficiencia productiva. En consecuencia, el foco está puesto en la diversificación de los sistemas, una estrategia que también impulsa la Mesa Nacional de Alfalfa en distintos territorios.

Innovación en híbridos y servicios al productor

En cuanto a los lanzamientos, la firma presentó novedades en girasol, con la incorporación de un nuevo híbrido CL Plus. Este desarrollo apunta a mejorar el rendimiento y la adaptación en distintos ambientes productivos.

Por su parte, en maíz se destacaron híbridos de alto potencial de rendimiento. También se incluyeron materiales con perfil silero, pensados para sistemas ganaderos intensivos.

En sorgo, donde la empresa lidera el mercado, se presentó un nuevo híbrido con tecnologías combinadas. Este material incorpora tolerancia al pulgón amarillo y resistencia a imidazolinonas, lo que representa un avance significativo.

Asimismo, desde la compañía remarcaron la importancia del acompañamiento técnico al productor. En este punto, el servicio Caradvana surge como una respuesta a necesidades detectadas en el campo. Este programa nació a partir de la experiencia directa en zonas productivas, donde se identificaron limitaciones vinculadas al manejo de forrajes. Por lo tanto, su objetivo es asesorar de manera integral en la elección y utilización de cultivos.

En particular, el enfoque está dirigido a productores lecheros y ganaderos. Allí, Advanta ofrece recomendaciones específicas según el tipo de sistema, ya sea con sorgos forrajeros, graníferos o de doble propósito, así como maíces adaptados a cada planteo.

En Córdoba, una de las provincias clave para la producción de maíz, Advanta busca consolidarse como un actor relevante. De hecho, la estrategia incluye tanto innovación genética como servicios técnicos.

Finalmente, desde la firma subrayaron que el trabajo conjunto con productores, técnicos y espacios como la Mesa Nacional de Alfalfa resulta fundamental. Este tipo de articulaciones permite potenciar la adopción de tecnologías y mejorar la sustentabilidad de los sistemas agropecuarios.

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