AKO Agro impulsa un enfoque de nutrición integral para enfrentar dos desafíos clave en la siembra temprana de maíz: los suelos fríos y la deficiencia generalizada de zinc (Zn). La empresa ofrece soluciones que fortalecen al cultivo desde el inicio, garantizando un desarrollo más equilibrado y sustentable.
Condiciones de campaña y desafíos de la siembra temprana
La campaña 2025/26 presenta un escenario alentador para la siembra temprana de maíz. Tras un invierno con lluvias, los perfiles de suelo están bien recargados, lo que brinda una ventaja competitiva para lograr altos rendimientos. Sin embargo, esta estrategia expone al cultivo a temperaturas bajas durante la germinación.
La ingeniera agrónoma Victoria Cornaglia, asesora de AKO Agro, explicó que el maíz puede germinar a partir de los 10 °C, aunque su rango óptimo está entre 21 y 27 °C. Cuando la temperatura desciende por debajo de ese umbral, la semilla puede no germinar o generar plantas débiles.
Cornaglia advirtió que las 24 a 72 horas posteriores a la siembra son críticas. Si en ese lapso ocurre un enfriamiento del suelo, por ejemplo, por una helada tardía, puede producirse la muerte de la semilla.
Por eso, la especialista recomienda asegurar que el cultivo esté bien nutrido y equilibrado para resistir mejor esas condiciones adversas.
Otro problema recurrente es la deficiencia de zinc, común en la región Pampeana y en gran parte del país. Este micronutriente es esencial para el crecimiento del maíz, ya que participa en la producción de proteínas, la activación de enzimas y la formación de auxinas, hormonas que impulsan el desarrollo radicular y la formación de granos.
Cornaglia recordó la Ley del Mínimo de Liebig, que establece que el crecimiento de una planta depende del nutriente esencial presente en menor cantidad. Por eso, incluso si otros elementos están en niveles adecuados, una carencia de zinc limita el rendimiento.
La propuesta de AKO
Para responder a estos desafíos, AKO Agro propone una estrategia nutricional completa que acompaña al cultivo en todas sus etapas. El plan comienza con la aplicación en semilla de Nutri Plus Zinc, que aporta macro y micronutrientes, incluido un 10 % de zinc. Esto favorece la germinación y el desarrollo de raíces más fuertes, capaces de explorar mejor el suelo en busca de agua y nutrientes.
Según Cornaglia, un cultivo bien nutrido con zinc puede lograr entre 5 y 15 % más de rendimiento respecto de uno sin este aporte, en suelos deficientes.
En los primeros días de emergencia, la empresa ofrece AKO Zinc Max AG, un producto diseñado para aplicarse junto con glifosato, lo que facilita el manejo en campo y optimiza las labores.
Durante el resto del ciclo, el fertilizante Nanocover se destaca por su tecnología de nanonutrientes, con partículas de entre 1 y 100 nanómetros. Esto permite una mayor absorción, menor gasto energético y una significativa reducción de dosis: de 2 L/ha a solo 250 cm³/ha.
Además de disminuir los costos logísticos, esta eficiencia contribuye a una agricultura más sustentable y con menor impacto ambiental.
Conclusión
La siembra temprana de maíz se perfila como una gran oportunidad en la campaña 2025/26. Con una nutrición equilibrada y el uso de tecnologías como Nutri Plus Zinc, AKO Zinc Max AG y Nanocover, los productores pueden asegurar un cultivo vigoroso, con alto potencial de rendimiento y una gestión más sustentable del suelo.







