La alfalfa atraviesa una situación particular, con cultivos excedidos y pronósticos climáticos variados que obligan a planificar cada paso. En este contexto, el manejo estratégico se vuelve central para sostener la producción forrajera.
En el Espacio Forrajero de esta semana, el ingeniero agrónomo Pablo Cattani introduce el tema y pone el foco en la importancia de seguir el plan de ensilaje. El objetivo es cubrir los requerimientos del sistema y evitar pérdidas de calidad.
Durante el micro, se analizan los distintos usos posibles del cultivo. La alfalfa puede destinarse a varios fines, según la oferta disponible y el momento del año. La elección correcta impacta de manera directa en la eficiencia productiva.
Además, se plantea el desafío de avanzar hacia la calidad por diferentes caminos. La época, el clima y la zona definen cuál es la mejor alternativa para aprovechar el forraje disponible.
Finalmente, el enfoque propone mirar la alfalfa no solo como volumen, sino como una herramienta estratégica dentro del esquema forrajero, adaptada a cada realidad productiva.







