De la mano de la Bolsa de Cereales de Córdoba conocemos cómo afectaron las lluvias de febrero a los suelos.

Por el calor y la falta de agua en los primeros días del mes, los cultivos estivales habían empeorado sus condiciones.

En Córdoba y Santiago del Estero, un 20 por ciento de los lotes de maíz se encontraban en condiciones entre regulares y malas. Las mismas condiciones se presentaban en un 30 por ciento de los lotes destinados a soja, por lo que se espera que la situación se revierta luego de las últimas lluvias.

Para los próximos días no se descartan jornadas con máximas cercanas a los 35 grados.

Compartimos el análisis agrometeorológico a cargo de los especialistas de la BCCBA.

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