A dos semanas de la puesta en marcha de la rebaja de las retenciones a la soja, el objetivo que tenía el productor de mejorar sus márgenes y el Gobierno de tener un mayor aporte de divisas, no se está cumpliendo.

El mercado local parece no haberse enterado de la baja del impuesto, tanto a nivel de precios como de volumen comercializado.

En 10 días de operaciones con el nuevo esquema impositivo, el denominador común en la mayoría de ellos fue la poca oferta comercial y ausencia de compradores.

Las dudas sobre el mecanismo de declaraciones juradas de ventas al exterior y de liquidación de las divisas respectivas, además de la cautela con la que se movieron los productores, conspiraron contra la chance de ver una mayor actividad en el mercado.

La condición de la Agencia de Recaudación y Control Aduanero (Arsa) de que para acceder a la rebaja en los derechos de exportación de la soja (del 33% al  26%), es que los exportadores deben liquidar el 95% de las divisas en un plazo de 15 días no motiva.

El plazo de reducción de las retenciones estará vigente hasta el 30 de junio, con lo que hay tiempo para que su operatoria fluya. Dependerá de las señales que aporte el mercado y de las reglas de juego que fije el Gobierno.

Por lo pronto, y partir de un relevamiento semanal sobre la carga de buques programada para el período del 29 de enero al 25 de febrero, la BCR indicó que deben salir del Gran Rosario 856.800 toneladas de harina y 255.250 toneladas de aceite, y desde otros puertos fluviales, 21.400 toneladas de harina de la oleaginosa.

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