Bioasis fue presentada oficialmente por Biomagna como una nueva herramienta biotecnológica destinada a reducir el impacto del estrés hídrico y térmico en los cultivos.

La tecnología ya se utiliza en más de cinco millones de hectáreas en Brasil y busca mejorar la productividad en escenarios climáticos cada vez más desafiantes.

El lanzamiento reunió a directivos de la empresa, especialistas y referentes del sector agropecuario. Durante la presentación destacaron el potencial productivo y económico de esta innovación basada en microorganismos extremófilos.

Eduardo Pérez, director y gerente general de Biomagna, definió a Bioasis como un producto único en el mundo y lo calificó como un “seguro para la producción”. Además, remarcó que la compañía se consolidó como la mayor distribuidora de biológicos de Argentina y Uruguay.

Según explicó, la tecnología está compuesta por un consorcio de tres bacterias: Priestia aryabhattai, Niallia circulans y Bacillus haynesii. Estos microorganismos fueron seleccionados en ambientes extremos y permiten mitigar el estrés hídrico y calórico que afecta a los cultivos.

Ciencia aplicada para enfrentar el estrés abiótico

El gerente de Desarrollo y Marketing de Biomagna, Facundo Ramos Artuso, detalló los fundamentos científicos de la herramienta. Explicó que las bacterias fueron aisladas en ambientes hostiles como el desierto de Neguev, en Israel, y regiones semiáridas de Brasil.

La aplicación de Bioasis se realiza de manera foliar. Una vez sobre la planta, las bacterias colonizan la superficie de las hojas y activan diferentes mecanismos de protección.

Entre sus principales beneficios se destacan la reducción del etileno asociado al envejecimiento prematuro, una mejor regulación estomática para disminuir la pérdida de agua y un mayor efecto antioxidante que ayuda a preservar la estabilidad celular.

Ramos Artuso señaló que la tecnología ya alcanzó una amplia adopción en Brasil, donde se aplican tratamientos en alrededor de cinco millones de hectáreas por año. En Argentina, los ensayos realizados mostraron incrementos promedio de rendimiento del 12,7%. Además, registraron una relación de retorno de inversión de siete a uno en cultivos como trigo.

Por su parte, el ingeniero agrónomo Juan Dell’Oso, director de Agroconsultor, analizó el impacto del estrés abiótico en la producción agrícola. Indicó que este factor explica hasta el 67% de la brecha de rendimiento a nivel mundial.

El especialista sostuvo que muchas veces el estrés más perjudicial es aquel que no se observa a simple vista. En ese contexto, consideró que herramientas como Bioasis permiten complementar estrategias tradicionales como la elección de la genética, la fecha de siembra y la densidad de plantas.

Finalmente, Ramos Artuso destacó que la tecnología es compatible con aplicaciones de herbicidas y fungicidas. Esta característica facilita su incorporación a los esquemas habituales de manejo y contribuye a mejorar la rentabilidad de los sistemas productivos.

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