Durante la última Exposición Rural de Río Cuarto, Colombo fue una de las marcas que despertó mayor interés con la llegada de su cosechadora motriz.

La empresa Gallagro Maquinarias, representante de la firma en Argentina, destacó la importancia de este lanzamiento para el mercado local.

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La nueva Colombo Avanti C 400

Darío Gallardine, socio gerente de Gallagro Maquinarias, explicó que este proyecto lleva varios años de trabajo. “Colombo decidió desarrollar un producto diferente al que el mercado argentino estaba importando. Después de muchas gestiones, pudimos traer la cosechadora motriz al país”, señaló.

El modelo presentado tiene una trayectoria de ocho años desde su fabricación y cinco de presencia comercial en mercados como Brasil y Estados Unidos. “Tuvimos la suerte de ingresar la máquina al país y venderla. Ya tiene dueño: Maniagro. Trabajó 1.100 hectáreas en esta campaña”, agregó Gallardine.

El empresario destacó que la máquina incorpora motor, transmisión y tecnología de última generación. “Colombo nos ayudó a crecer y nosotros también respaldamos a la marca. Nuestro equipo técnico está en pleno proceso de capacitación para adaptarse a este nuevo segmento”, afirmó.

La Colombo Avanti C 400 es una cosechadora de maní de alta capacidad, diseñada para ser la más grande del mercado. Además, posee un sistema de trilla axial para minimizar pérdidas y adaptabilidad a cultivos de maní, soja, frijol y maíz. Sus características incluyen motores de hasta 400 HP, plataforma pantográfica, y tecnología a bordo, siendo ideal para grandes extensiones y con enfoque en la eficiencia operativa y la reducción de costos.

 

La experiencia en el campo confirma el rendimiento de la nueva Colombo

Por su parte, Nicolás López, encargado de cosecha de Maniagro, compartió su experiencia con la nueva unidad. “Es la máquina más grande del mundo. La diferencia con una de arrastre se nota enseguida: más comodidad, el doble de capacidad y excelente rendimiento”, contó.

López detalló que la tolva tiene una capacidad de unos 4.000 kilos y que la cosechadora mantiene la misma velocidad de trabajo que una de arrastre. “Para mí, no hay con qué darle. Es un producto muy bueno”, concluyó.

Con este modelo, Colombo marca un paso importante en la modernización del parque de maquinaria agrícola argentino, aportando innovación y eficiencia a las labores de cosecha.

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