Con el ingreso del otoño avanzado y las primeras señales del invierno, las bajas temperaturas comienzan a hacerse sentir en todo el país y con ellas se intensifica el riesgo de heladas, un fenómeno que cada año pone en alerta a los productores ganaderos por sus efectos en la disponibilidad y calidad de los forrajes.

El Ing. Agr. Pablo Cattani, director de Espacio Forrajero, advierte: “Ante riesgos de helada debemos tener decisiones precisas y un plan estratégico”.

La frase resume una premisa clave para enfrentar este período crítico: anticiparse con planificación. Las heladas pueden afectar tanto pasturas como cultivos destinados a silaje, disminuyendo su valor nutricional e incluso su disponibilidad.

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