En la Expo Rural de Palermo, conversamos con técnicos de Biogénesis Bagó, sobre la situación de la garrapata en los rodeos bovinos del país.

Este parásito afecta a 13 provincias del norte, con especial presencia en el NEA y también en el NOA. Se estima que compromete a más de 14 millones de cabezas, generando importantes pérdidas económicas.

Pérdidas directas e indirectas

La garrapata es uno de los principales transmisores del complejo de tristeza bovina. Es casi exclusiva de la babesiosis y también propaga la anaplasmosis. Además, provoca pérdidas directas al alimentarse de sangre, reduciendo la ganancia de peso y afectando los índices de fertilidad y preñez.

A esto se suman los costos de control: baños de inmersión, inyectables como ivermectinas o purones como el Forbo FT. Cada tratamiento implica pasar los animales por la manga, invertir en productos y destinar tiempo y personal.

En las provincias afectadas, la garrapata no puede erradicarse, pero sí controlarse con tratamientos estratégicos. Los técnicos recomiendan identificar qué drogas funcionan en cada campo y rotarlas: por ejemplo, un baño de inmersión, luego un inyectable y después un purón. Este esquema, aplicado entre septiembre y el otoño, puede incluir de tres a cinco tratamientos al año, según la carga parasitaria.

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