DONMARIO plantea una estrategia de manejo y genética orientada a aprovechar una campaña que podría estar marcada por buenas condiciones hídricas y elevados techos de rendimiento.

El escenario obliga a mirar más allá de la disponibilidad de agua. La planificación anticipada, la fecha de siembra, el control de malezas y la ambientación serán factores centrales para transformar el potencial climático en kilos por hectárea. “Vamos a tener muy buenas condiciones hídricas y los rendimientos esperados van a ser elevados”, explicó Matías Venece, gerente de Desarrollo de Autógamas zona sur de la compañía.

Según el especialista, sembrar temprano será una de las principales decisiones para capturar ese potencial. Sin embargo, será fundamental llegar a la implantación con lotes limpios y mantener ese control durante todo el ciclo.

La ambientación también tendrá un papel relevante. Permite identificar los distintos ambientes dentro de cada lote y ajustar el genotipo, la densidad y la fertilización de acuerdo con su capacidad productiva.

 

La genética se adapta a cada ambiente productivo

Con más de cuatro décadas de mejoramiento genético en soja, DONMARIO cuenta con materiales destinados a diferentes ambientes, fechas de siembra y estrategias productivas.

En la Zona Núcleo, los grupos de madurez IV corto y IV medio aparecen como alternativas para ambientes de medio y alto potencial. Entre los materiales destacados se encuentran DM 40E25 SE y DM 46E25 SE, ambos con tecnología Enlist STS.

Para los planteos que buscan combinar rendimiento y precocidad, DM 38E26 SE se posiciona como una alternativa para ambientes de alto potencial. Su ciclo corto permite anticipar la cosecha en situaciones donde la accesibilidad al lote puede ser un problema durante el otoño.

También puede ser una opción para liberar antes un lote destinado posteriormente a una pastura. En el centro y sur bonaerense, además, se adapta a planteos de primera y segunda, incluso después de trigo.

En el Oeste de Buenos Aires, Oeste Arenoso, La Pampa y sur de Córdoba, la estrategia apunta a equilibrar rendimiento, calidad y estabilidad.

Para ambientes más restrictivos se recomiendan materiales como DM 50E25 SE, con tecnología Enlist STS, y DM 49R26 STS, con tecnología RR STS. En los mejores lotes de la región, DM 46E25 SE aparece nuevamente como alternativa.

 

En el sur y el norte, la fecha de siembra será determinante

En el sur de Buenos Aires, el planteo requiere trabajar con grupos de madurez más cortos. DM 38E26 SE puede utilizarse tanto en soja de primera como de segunda, incluso en siembras posteriores hasta el 25 de diciembre.

Para planteos todavía más tardíos, especialmente después de trigo, la recomendación apunta a materiales como DM 25E23 SE.

En el Centro-Norte y Norte del país, en cambio, el comportamiento de las lluvias será decisivo. El hecho de transitar un año anunciado como “Niño” no garantiza por sí solo una distribución uniforme de las precipitaciones. “Habrá que ver cómo se dan las lluvias, en qué mes terminan ocurriendo y con qué distribución”, señaló Diego Regnícoli, gerente de Desarrollo de Autógamas de la Región Centro Norte.

Si las condiciones permiten sembrar durante diciembre, se destacan materiales de los grupos VI corto y VI medio. Entre ellos aparecen DM 60E62 SE, con tecnología Enlist, y DM 60K60 SCE y DM 64K64 SCE, con tecnología Conkesta.

Cuando la siembra se retrasa hasta enero por exceso de lluvias o una recarga hídrica más lenta, la estrategia cambia. Para la primera quincena de enero, DM 64K64 SCE continúa como alternativa y se suman DM 70K70 SCE y DM 80K80 SCE.

Así, la campaña plantea una oportunidad productiva, pero también exige decisiones precisas. Fecha de siembra, ambiente, control de malezas y elección genética deberán trabajar en conjunto para capturar el potencial de cada lote.

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