En el Seminario Acsoja, la empresa DONMARIO puso en foco uno de los debates centrales para el futuro del agro argentino: cómo reducir la brecha de productividad con respecto a países líderes como Brasil y Estados Unidos.
Patricio Munilla, Gerente de Marca de la compañía, señaló que Argentina posee “rendimientos alcanzables” que hoy ya son una realidad en otras potencias agrícolas. “Una diferencia de 500 kilos por hectárea no solo incrementa la rentabilidad del productor, también genera un efecto multiplicador en toda la economía”, afirmó.
El rol de la genética y la propiedad intelectual
Munilla destacó que el impacto de una mayor producción trasciende al campo. Implica más movimiento logístico, mayor consumo de combustibles, dinamismo en acopios y puertos, inversión en maquinaria agrícola e infraestructura. Incluso, según explicó, favorece a actividades secundarias ligadas al sector.
Para lograr este objetivo, subrayó la importancia de la semilla y de un marco de reconocimiento a la propiedad intelectual. “Es una materia pendiente en Argentina, si se compara con Brasil o Estados Unidos”, advirtió. A su criterio, este reconocimiento es clave para impulsar la inversión en genética, biotecnología y calidad.
En esa línea, DONMARIO promueve el sistema “Sembrá Evolución”, que busca acercar al país a la paridad con las grandes potencias, al apalancar la innovación y brindar herramientas al productor.
Respecto a los plazos para alcanzar estos resultados, Munilla se mostró optimista, pero puso condiciones: “Argentina puede lograrlo en cinco años, siempre con un programa que aporte previsibilidad y un entorno estable”.







