Las aplicaciones son una de las tareas clave para el manejo de los cultivos, y hoy la tecnología aplicada a la maquinaria permite mejorar precisión, eficiencia y calidad de trabajo en cada lote.

En un establecimiento cercano a Colonia Almada, el equipo de Campo Directo conversó con el contratista rural Carlos Barbana, quien desarrolla su actividad junto a la empresa Fertimaq y maquinaria de la firma Jacto.

Barbana explicó que gran parte de su actividad se basa en brindar servicios a terceros. Según indicó, el objetivo principal es acompañar a los productores con soluciones integrales durante toda la campaña.

“La mayor parte del trabajo es servicio a terceros, apoyando siempre al cliente en todo lo que es pulverización y fertilización”, señaló.

Respecto de la campaña actual, el contratista destacó que las condiciones climáticas vienen acompañando. Las lluvias registradas en la región permitieron un buen desarrollo de los cultivos, aunque todavía resta esperar el cierre de la campaña.

En cuanto al trabajo en campo, Barbana remarcó que la velocidad de las aplicaciones se maneja dentro de parámetros normales. Lo fundamental, explicó, es lograr buena cobertura y muchos impactos por centímetro cuadrado. También es clave trabajar en condiciones adecuadas de viento.

Actualmente el equipo cuenta con tres pulverizadoras con botalones de 36 metros. Estas máquinas permiten cubrir grandes superficies manteniendo calidad en la aplicación.

 

Tecnología para mejorar cada aplicación

La incorporación de tecnología fue un factor decisivo al momento de renovar maquinaria. Barbana comentó que buscaba una máquina con mayor despeje para poder trabajar en cultivos como maíz o sorgo en estados avanzados.

Por ese motivo decidió incorporar una pulverizadora con tracción 4×4 hidrostática, alto despeje y trocha variable. Según señaló, la elección de la marca Jacto respondió a esas necesidades operativas.

Además, las máquinas incorporan central meteorológica y sistemas de monitoreo que permiten seguir el trabajo en tiempo real. Esta información también resulta útil para los productores que contratan el servicio.

César Ambrosio, maquinista del equipo, destacó la comodidad y la tecnología disponible en la cabina. Según explicó, se trata de una herramienta que facilita el trabajo del operador.

El sistema permite elegir distintos tipos de picos, controlar la telemetría y supervisar cada parámetro de la aplicación. La central meteorológica también informa la velocidad del viento y las condiciones climáticas antes de comenzar la tarea.

Ambrosio indicó que la pulverización se realiza siempre que las condiciones lo permitan. En general, las jornadas de trabajo pueden extenderse entre ocho y diez horas, dependiendo de la demanda del cliente.

Con esta combinación de servicio y tecnología, la pulverización se consolida como una práctica cada vez más precisa y eficiente en la agricultura moderna.

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