Las enfermedades en trigo vuelven a ocupar el centro de la atención en distintas regiones productivas del país, según un reciente reporte de xarvio®.
El informe, actualizado al 14 de septiembre de 2026, muestra áreas con riesgo bajo, medio y alto para roya amarilla, roya de la hoja y mancha amarilla. Además, se observa un incremento de las condiciones favorables para la infección en la zona núcleo.
La campaña fina avanza hacia etapas sensibles para la definición del rendimiento. Por eso, conocer dónde se concentran los mayores riesgos sanitarios permite orientar mejor el monitoreo de los lotes.
A las recorridas tradicionales se suman herramientas digitales. Entre ellas, Spray Timer, de xarvio®, genera alertas lote a lote a partir de modelos de enfermedades, información meteorológica y estado fenológico.
El riesgo sanitario cambia según la región
El reporte señala diferencias importantes en el estado de los cultivos. Al sur de la ruta nacional 5, la mayoría de los lotes termina la etapa de macollaje. Al norte de esa ruta, en cambio, la situación es más heterogénea. Se observan lotes desde dos nudos hasta antesis.
El estado fenológico resulta clave para evaluar la sensibilidad del cultivo. También permite dimensionar el posible impacto de las enfermedades sobre el rendimiento. En términos generales, el riesgo de infección se mantiene en una meseta desde hace unos 30 días. Sin embargo, aumentaron las condiciones favorables en la zona núcleo.
Para roya amarilla aparecen varios focos de riesgo alto en la región pampeana. La situación se presenta especialmente asociada a siembras tempranas.
En roya de la hoja, el riesgo es alto en Entre Ríos. Para mancha amarilla, en tanto, el riesgo aumenta desde el sudoeste hacia el noreste.
Roya amarilla, roya de la hoja y mancha amarilla
La roya amarilla concentra buena parte de la atención. Su desarrollo puede acelerarse cuando coinciden humedad, temperaturas moderadas y cultivos susceptibles. Por eso, la detección temprana resulta fundamental para evitar que la enfermedad alcance niveles de severidad capaces de afectar el potencial productivo.
La roya de la hoja también presenta sectores con riesgo medio y alto. El mapa marca especialmente a Entre Ríos, aunque existen alertas en otros puntos de la región productiva.
En el caso de la mancha amarilla, todavía predominan amplias áreas de riesgo bajo. Sin embargo, el mapa muestra un incremento del riesgo hacia el noreste.
La distribución no es uniforme. Por eso, las enfermedades en trigo deben analizarse lote por lote, considerando antecedentes sanitarios y condiciones particulares.
Las alertas orientan, pero no reemplazan el monitoreo
Spray Timer utiliza una escala sencilla. El verde representa bajo riesgo, el amarillo indica una situación de atención y el rojo señala alto riesgo potencial de infección. Las zonas rojas no implican una aplicación automática. Indican dónde conviene priorizar el monitoreo y evaluar síntomas, estado fenológico y condiciones climáticas.
La decisión de utilizar fungicidas depende además de la susceptibilidad varietal, el potencial de rendimiento y los antecedentes del lote.
En este contexto, las alertas funcionan como una herramienta complementaria. Su utilidad está en ayudar a planificar recorridas y anticipar escenarios de riesgo.
En definitiva, las enfermedades en trigo requieren observar cada lote y combinar información digital con diagnóstico a campo. El objetivo es transformar los datos en mejores decisiones y actuar con mayor anticipación.







