La rebaja de retenciones anunciada para la soja no alcanza, advierte Enrique Erize, presidente de la Consultora Nóvitas SA. “Un 26% es una locura; 33% era un disparate total y Milei y Caputo lo saben. Con el 26% y estos precios, Argentina puede sobrevivir, pero si bajan un poco más, entramos en terreno de pánico”, señaló.

Para el economista, presente en el 14° Congreso Provincial de Ingeniero Agrónomos, una de las salidas pasa por mejorar el destino del maíz. Propone aumentar el corte obligatorio de etanol en nafta para que el 60% del maíz se coloque en el mercado interno. Esto permitiría que productores de Córdoba, por ejemplo, sepan que su maíz tendrá como destino a avicultores, feedlots, tambos o plantas de etanol, y no necesariamente la exportación. “Exportar maíz desde Córdoba a Rosario es inviable, y el gobierno lo sabe”, afirmó.

El contexto de precios y las limitaciones del Gobierno

Erize remarcó que el factor precio no atraviesa un buen momento. “Estamos entrando en un terreno donde, ajustados por inflación, son valores mínimos históricos”, dijo. Recordó que, con gobiernos anteriores, hubo precios internacionales más altos y que el mercado está muy condicionado por las cosechas de Estados Unidos y Brasil.

En cuanto a la posibilidad de eliminar las retenciones en este mandato, el economista la considera viable, aunque condicionada a que Vaca Muerta comience a generar ingresos. “El balance energético podría pasar de un déficit de 10.000 millones de dólares a un superávit de 30.000 millones en cinco años. Con esas divisas, el campo no sería el único responsable de aportar dólares, y el tratamiento al sector sería distinto”, explicó.

Para Erize, bajar a la mitad las retenciones a la soja aumentaría la producción y la productividad, generando más ingresos que los que el Estado dejaría de percibir. Sin embargo, advirtió: “Siempre prima la inmediatez. Necesito la plata ahora y un desorden de muchos años no se arregla en cuatro”.

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