Las exportaciones argentinas alcanzaron los USD 49.500 millones durante el primer semestre de 2026, el mayor registro histórico para ese período. En ese escenario, la agroindustria volvió a consolidarse como la principal generadora de divisas al explicar el 57,5% de los ingresos por ventas al exterior.
El desempeño exportador estuvo impulsado por un fuerte crecimiento de las ventas externas, aunque también mostró cambios en la composición de la matriz exportadora. Entre ellos, se destacó el avance del petróleo crudo, que desplazó a la harina de soja como principal producto exportado del país.
De acuerdo a un informe de la BCCBA, en comparación con el mismo período de 2025, las ventas externas crecieron un 24%, al pasar de USD 39.700 millones a USD 49.500 millones. Además, superaron el anterior récord semestral registrado en 2022, cuando habían alcanzado los USD 44.300 millones.
Al analizar los grandes rubros, las Manufacturas de Origen Agropecuario (MOA) representaron el 32% de las ventas externas. Les siguieron las Manufacturas de Origen Industrial (MOI), con el 27,1%; los Productos Primarios (PP), con el 25,5%; y Combustibles y Energía (CyE), con el 15,4%.
El mayor crecimiento porcentual correspondió a Combustibles y Energía, cuyas ventas aumentaron un 43% interanual hasta los USD 7.600 millones. Este resultado respondió a mayores volúmenes comercializados y a un contexto de precios internacionales elevados.
Las MOI crecieron un 28% y alcanzaron los USD 13.400 millones. Los Productos Primarios aumentaron un 24%, con ingresos por USD 12.600 millones. En tanto, las MOA avanzaron un 15%, totalizando USD 15.900 millones.
En conjunto, los sectores agroindustriales, integrados por las MOA y los Productos Primarios, aportaron el 57,5% de las divisas generadas por las exportaciones durante el primer semestre.
Los complejos agroindustriales mantuvieron su protagonismo
Los complejos sojero, maicero y triguero continuaron siendo los principales motores de las ventas agroindustriales al exterior.
El complejo sojero generó ingresos por USD 8.333 millones, un 4% más que en igual período del año pasado. Sin embargo, su participación cayó al 18%, el menor nivel de los últimos tres años.
El complejo maicero aportó USD 4.205 millones, con un crecimiento del 6% interanual. Su participación representó el 9% de las ventas externas, un punto porcentual menos que en los dos años anteriores.
Por su parte, el complejo triguero fue uno de los grandes protagonistas del semestre. Tras la cosecha récord de la campaña 2025/26, generó USD 2.409 millones, un 41% más que en el primer semestre de 2025. Su participación llegó al 5% del total exportado.
En conjunto, estos tres complejos aportaron USD 15.280 millones, equivalentes al 31% de los ingresos por ventas al exterior. Aunque mantienen un peso determinante, esa participación es menor que la registrada en 2024 y 2025.
Dentro del complejo sojero, el poroto fue el producto con mejor desempeño, al incrementar sus ingresos un 8% respecto del año anterior. Además, fue el producto más importado del país para abastecer a la industria procesadora, mantener la actividad de las plantas y aprovechar condiciones favorables en los mercados internacionales.
El aceite de soja también elevó sus ventas un 8%, favorecido por mejores precios internacionales que compensaron una reducción en los volúmenes exportados.
Los datos muestran que, pese a la mayor participación del sector energético en la matriz exportadora, la agroindustria continúa siendo el principal sostén de las exportaciones argentinas y de la generación de divisas.
Consulte el informe completo de la Bolsa de Cereales de Córdoba aquí







