La nutrición de la tierra vuelve a ubicarse en el centro del debate agropecuario. Un informe de la Fundación Agropecuaria para el Desarrollo de Argentina (FADA) sostiene que potenciar la fertilización podría generar más de 40 mil puestos de trabajo, sumar 4,5 millones de toneladas de granos y aportar más de 1.100 millones de dólares a la economía.

Las economistas de la entidad remarcaron que mejorar el circuito de fertilización no solo impacta en la producción. También fortalece la sustentabilidad y dinamiza las economías regionales. “Potenciar el circuito de la nutrición de la tierra impulsa a la economía y podría crear empleo para toda una ciudad como Pinamar”, afirmó Antonella Semadeni, economista de FADA.

Según el informe, el crecimiento de la fertilización genera un efecto multiplicador. Por un lado, aumenta la productividad agrícola. Por otro, moviliza actividades vinculadas al transporte, la tecnología, la comercialización y los servicios.

En este sentido, Nicolle Pisani Claro, economista jefe de FADA, explicó que una de las medidas centrales es la eliminación de las retenciones. De acuerdo con el análisis, ese impuesto desalienta inversiones y reduce la capacidad de reinversión en las regiones productivas. “La eliminación de retenciones permitiría que más recursos permanezcan en el interior y se destinen a tecnología, maquinaria, inmuebles y fertilización”, sostuvo.

Nutrición de la tierra y sustentabilidad

Desde FADA también destacaron el impacto ambiental positivo de una mayor fertilización. Fiorella Savarino señaló que producir y cuidar el suelo son conceptos inseparables. “Fertilizar o alimentar el suelo es sustentabilidad y una apuesta al futuro”, indicó la economista.

Asimismo, explicó que un suelo bien nutrido permite obtener plantas más fuertes y productivas. A la vez, mejora la fertilidad a largo plazo y contribuye a conservar la salud del recurso. Las especialistas compararon la nutrición de la tierra con el cuidado de un ser vivo. Según detallaron, el suelo necesita “vitaminas” para mantenerse saludable y sostener la productividad.

Por otra parte, el informe repasó medidas recientes vinculadas a los fertilizantes. En mayo de 2024 se redujeron impuestos a la importación de urea. Luego, en 2025, se eliminó el Impuesto País para este insumo. Como consecuencia, la diferencia entre el precio que pagaba el productor argentino y el valor internacional se redujo del 99% al 35%. “A menor carga impositiva, más accesible resulta fertilizar”, afirmó Pisani Claro.

En paralelo, Savarino destacó que la fertilización aumentó un 11% en los últimos dos años gracias a esos cambios tributarios. Sin embargo, las economistas advirtieron que el contexto internacional complica los costos. La urea, afectada por el conflicto en Medio Oriente, alcanzó valores cercanos a los 890 dólares por tonelada.

Aun así, Semadeni remarcó que sin las medidas tomadas el precio podría haber superado los 1.450 dólares por tonelada.

La propuesta de FADA para incentivar la fertilización

El informe también incluye una propuesta de política pública para estimular inversiones en fertilizantes. La iniciativa plantea ampliar las deducciones en el Impuesto a las Ganancias.

Actualmente, el productor puede descontar el 100% de lo invertido en fertilizantes. FADA propone elevar esa deducción al 150%. Es decir, si un productor invierte $1.000 en fertilización, podría deducir $1.500 de la base imponible.

Según la entidad, la medida no requeriría nuevos mecanismos de control. Solo implicaría modificar el cálculo actual de las deducciones.

Los beneficios proyectados incluyen más de 40 mil empleos, un incremento superior a 4,5 millones de toneladas de granos y más de 800 millones de dólares adicionales en exportaciones.

Además, el movimiento extra de producción demandaría más de 150 mil nuevos fletes. De esta manera, la nutrición de la tierra se transformaría en un motor económico para distintas regiones del país.

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