Grupo Río Seco es un espacio de intercambio técnico que reúne a 14 empresas agropecuarias del norte de Córdoba. Su objetivo central es compartir información y resolver desafíos productivos de manera conjunta.

La región de trabajo abarca desde Jesús María hasta Villa María Río Seco y el límite con Santiago del Estero. A partir de esa base territorial, el grupo articula conocimiento técnico, experiencia de campo y trabajo colaborativo entre empresas.

Según explicó el Ing. Agr. Federico Tocchetto, el espíritu del grupo se sostiene en la confianza y el intercambio abierto de datos. Esa dinámica se mantiene activa desde hace dos décadas y es uno de los pilares del funcionamiento actual.

 

Organización interna y alcance productivo del Grupo Río Seco

El Grupo Río Seco cuenta con un staff de coordinación integrado por cuatro profesionales. Entre ellos se destacan Pablo Solpanel, Martín Díaz Zurita y, recientemente, la ingeniera Rocío Tarifa.

Este equipo se encarga de diseñar y ejecutar el plan anual de actividades. Las acciones están orientadas principalmente a los ingenieros agrónomos de las empresas integrantes. En menor medida, también se desarrollan instancias vinculadas a gestión, comercialización y finanzas para los empresarios.

En conjunto, las 14 empresas administran alrededor de 70.000 hectáreas en el norte cordobés. Algunas de ellas también poseen campos en el NEA, el sur de Córdoba y la provincia de San Luis.

Además, el grupo mantiene una fuerte apertura institucional. Trabaja en red con otros grupos técnicos, como CREA y Aapresid, y con organizaciones similares del país.

La vinculación con especialistas externos es permanente. Para cada temática productiva, como plagas, enfermedades, malezas y nutrición, el grupo articula con referentes técnicos específicos.

También existe un vínculo fluido con el sector comercial. Semilleras y empresas de insumos participan en ensayos y capacitaciones técnicas desarrolladas por el grupo.

Líneas de trabajo y nuevos desafíos productivos

Entre las principales líneas de trabajo se destacan los cultivos de maíz y soja. A eso se suman programas específicos de nutrición y protección de cultivos.

En los últimos años, el riego se consolidó como una línea estratégica. La superficie bajo riego creció de manera sostenida y planteó nuevos desafíos técnicos.

El manejo de sistemas irrigados presenta diferencias importantes respecto al secano. Por ese motivo, el grupo desarrolló una línea de trabajo específica para abordar estas problemáticas.

Esta evolución refleja la capacidad del grupo para adaptarse a los cambios productivos. También reafirma el valor del intercambio técnico como herramienta de mejora continua.

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