Vietnam avanza en una acuerdo con Estados Unidos, lo que podría perjudicar la provisión nacional de ambos productos.
La patada que el presidente Donald Trump le metió al tablero del comercio internacional, con la decisión de imponer aranceles recíprocos a aquellos países con los que tiene una balanza comercial deficitaria, comienza a amenazar a las exportaciones argentinas.
Sucede que los países a lo que Estados Unidos les incrementó el arancel han comenzado a negociar –antes de que finalice la tregua de 90 días prevista para el 31 de agosto– acuerdos comerciales.
Uno de ellos es Vietnam, con quien Estados Unidos tiene un rojo comercial registrado en 2024 de U$S 123.000 millones.
Desde hace cinco años, el país asiático tiene a Argentina como principal origen de las importaciones de maíz y de harina de soja. Representa en términos de valor más del 50% en maíz y más del 65% en harina de soja argentina.
Solo para comparar, la participación de Estados Unidos no supera el 5% en ninguno de los productos.
¿Por qué el riesgo? Porque en su objetivo de llegar a un acuerdo, el Ministerio de Producción de Vietnam está en negociaciones con empresas estadunidenses para direccionar las compras de maíz y otros productos, por U$S 2.000 millones por año.
El objetivo vietnamita es arribar en los próximos meses a un acuerdo firmado con la administración Trump que le garantice poder seguir exportando al país del norte. Aunque eso pueda ser a costa de las exportaciones argentinas.







