El decano de la Facultad de Ciencias Agropecuarias UNC, Ing. Agr. Jorge Dutto fue designado como integrante del nuevo Consejo Directivo del Instituto Nacional de Tecnología Agropecuaria.
La medida marca la recuperación de la estructura autárquica del INTA, luego de la caída de los decretos que impulsaba el Gobierno para modificar su funcionamiento.
Con la nueva conformación, el organismo retoma su histórico modelo de gestión, que había quedado en suspenso durante varios meses. A partir de ahora, el Consejo Directivo volverá a reunirse para planificar el programa de actividades correspondiente a 2026.
Recomposición institucional y designaciones clave
El Poder Ejecutivo nacional designó a cinco representantes de distintas entidades vinculadas al agro. Entre ellos se encuentra Jorge Dutto, quien representará a las Facultades de Agronomía de las Universidades Nacionales. Los demás integrantes son Gustavo Tettamanti, por la FAA; Juan Manuel Bautista, por la SRA; Martín Tuculet (CREA) y Juan Patricio Hutak (Coninagro).
Esta designación permite restablecer el funcionamiento pleno del Consejo, encabezado por Nicolás Bronzovich, actual presidente del INTA. El nuevo cuerpo directivo tendrá un mandato de cuatro años, con el objetivo de optimizar las diferentes áreas del organismo y fortalecer su rol técnico en el sistema agropecuario nacional.
El regreso de la estructura colegiada se da después de meses de incertidumbre institucional. En julio, el Gobierno había intentado eliminar el Consejo Directivo y reemplazarlo por un Consejo Técnico, lo que hubiera implicado la pérdida de la autarquía que el INTA mantiene desde su creación en 1956. Sin embargo, tras los fuertes cuestionamientos del sector agropecuario y el rechazo del Congreso, la medida fue dejada sin efecto en agosto. Esto obligó al Ejecutivo a reponer el Consejo Directivo y a restablecer su funcionamiento normal.
El Decreto 786/2025 también establece que los gastos derivados de la medida serán atendidos con las partidas presupuestarias vigentes del INTA. Se busca garantizar la continuidad operativa sin afectar los programas en curso.
Con esta nueva etapa, el organismo científico-técnico más importante del agro argentino busca reafirmar su rol estratégico, en un contexto de cambios institucionales y desafíos económicos.







