Hay un tipo de ganadería con mucho futuro y que, además, no requiere la misma inversión inicial que la de una explotación bovina de leche o de carne. Es la apicultura, una actividad que cada vez gana más adeptos entre los jóvenes gallegos.

Es el caso Johnny Pérez Alonso, un joven de 27 años de San Cibrao das Viñas, que se incorporó hace cinco años de modo profesional y que se ha convertido en su modo de vida. Su explotación, es una de las 4.932 granjas apícolas que hay registradas en Galicia y que, según datos oficiales, suman 218.730 colmenas, un 22 % más de las que había en el 2018.

Ese incremento camina en paralelo al aumento del número de explotaciones (hace cuatro años eran 4.231 las que estaban registradas). La veterinaria Esther Ordóñez, de la Agrupación Apícola de Galicia, dijo que se trata de «un tipo de gandería que atrae a mucha gente nueva, donde se está produciendo un importante relevo generacional”.

Un dato interesante que aporta Ordóñez, es que  “el 30 % de los envasaores de miel en Galicia, son jóvenes”. La veterinaria destaca además que la miel de Galicia representa el 57% de todas las mieles de calidad de España.

Adrián del Campo, un joven ingeniero forestal de Maceda, es otro ejemplo. En el 2012 puso en marcha con otro compañero una pequeña explotación con unas 15 colmenas. Dos años más tarde, pidió una ayuda de incorporación al campo y aumentó el número de enjambres hasta los 150. Ese fue el punto de inicio de una explotación que ya obtuvo varios premios. Ahora Adrián la maneja en solitario, después de haber expandido sus colmenas y sus productos pueden adquirirse por Internet.

No sólo de miel vive el apicultor…

Algunos emprendedores han abierto las puertas a otros productos procedentes de las colmenas. Lo que ha hecho Johnny Pérez Alonso, por ejemplo, es diversificar la actividad, algo que se recomienda para poder obtener más beneficios, compensando los momentos en los que las condiciones climáticas puedan mermar la cosecha de miel. “Conocía las abejas a través de mis padres, que tenían colmenas por hobby, pero llegó un momento en el que me planteé buscar un trabajo en el sector de la ganadería y opté por esto. No hay que realizar una inversión tan grande y puedes crecer poco a poco”, explica el joven productor.

Eso fue lo que hizo. Pidió una ayuda y se enroló en un aventura que, por ahora, parece ir viento en popa: “Tengo unas 400 colmenas repartidas (en varias localidades)… Tomé la ayuda para incorporación de Medio Rural y puse una nave de envasado con registro sanitario, algo que no tiene todo el mundo. Ahora envasamos también para otras marcas», explica. Pero además ha lanzado nuevos productos como caramelos de propóleo, que hace para comercializar tanto con su marca como con la de otras empresas que lo distribuyen con su marca blanca. También ofrece tintura de propóleo para uso medicinal, que se usa para la garganta, curar heridas…. porque es un antibiótico totalmente natural.

Otro caso es el de Belacomea, una línea de productos cosméticos basados en la miel promovida por la Agrupación Apícola de Galicia. Belacolmea nace como una línea de apicosmética especialmente formulada para el cuidado de la piel, que busca la prevención y solución de todas sus alteraciones a través de planteamientos naturales.

FUENTE: lavozdegalicia.es

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