La Expo Rural Jesús María se consolidó nuevamente como la muestra más importante de Córdoba. La SRJM celebró una edición con récord de asistencia y gran participación de expositores.
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Una fiesta que trasciende al campo
Ariel Cadamuro, secretario de la Comisión Directiva de la SRJM, destacó que la concurrencia creció un 20% respecto del año pasado entre viernes y sábado. El domingo aún ingresaban visitantes, lo que hacía prever un nuevo récord histórico.
Según Cadamuro, la exposición dejó de ser solo un evento agropecuario y ganadero. Hoy es una verdadera fiesta de las comunidades, que convoca a familias de Córdoba y provincias vecinas. El objetivo, señaló, es mantener la muestra como la más grande del interior del país.
El dirigente valoró especialmente la calidad de la ganadería presentada. Remarcó que la admisión de reproductores es exigente porque busca garantizar confianza y calidad a quienes realizan compras. Las ventas fueron muy buenas y casi todo se colocó, con valores estables.
También sobresalió la presencia de caballos criollos, con ejemplares vendidos en pista. La granja volvió a ser otro atractivo, aunque sin aves por la persistencia de la gripe aviar. “La gente lo pide, pero por ahora es imposible”, reconoció.
Los autos clásicos y las motos sumaron un atractivo distinto en la pista de bozal, generando una postal muy apreciada por el público. A eso se sumaron la exhibición de pato, los stands comerciales y la presentación de nuevas propuestas recreativas.
Cadamuro resaltó que la SRJM impulsa más actividades para atraer a diferentes sectores en futuras ediciones. Y destacó el trabajo conjunto con otras sociedades rurales y con el gobierno provincial, que permitió alcanzar logros significativos en poco tiempo.







