El Congreso Internacional de Maíz se realizará mañana miércoles y el jueves 1° en un contexto marcado por las expectativas sobre la campaña 2026/27.
La próxima campaña maicera presenta un escenario complejo. La agronomía de precisión, la biotecnología y la coyuntura internacional serán factores determinantes para la rentabilidad.
El ciclo anterior estuvo condicionado por el impacto del complejo del achaparramiento, asociado al Spiroplasma. Ahora, las expectativas están puestas en una campaña con mayor disponibilidad de agua y un escenario climático vinculado con El Niño. En este contexto, productores, técnicos y empresas buscan certezas para definir estrategias y tomar decisiones.
Sustentabilidad y mercados, dos ejes para el maíz
El ministro de Bioagroindustria de Córdoba, Sergio Busso, destacó la importancia de incorporar el cuidado ambiental a los sistemas productivos.
Según planteó, la provincia ofrece un espacio para pensar en el mediano y largo plazo. En esa perspectiva, consideró fundamental avanzar con una mentalidad sustentable. Busso también puso el foco en las transformaciones que atraviesa el cultivo a nivel global. Entre ellas, mencionó las matrices energéticas, los mercados, la innovación y la tecnología.
Además, remarcó la importancia de conocer cómo otros países proyectan el futuro del maíz y qué oportunidades pueden abrirse para Argentina.
En ese sentido, convocó a participar del Congreso Internacional de Maíz para conocer las tendencias del cultivo y las perspectivas para la producción cordobesa.
Más agua y una mirada prudente sobre la chicharrita
Justo MacLoughlin, Brand Manager de SUPRA, observa una mayor predisposición hacia el maíz para la próxima campaña. Según explicó, las mejores perspectivas climáticas permiten que el cultivo vuelva a cerrar en distintos planteos productivos. Sin embargo, aclaró que los productores continuarán analizando costos y buscando la mejor ecuación económica.
El especialista consideró favorable el escenario asociado con El Niño. Una mayor disponibilidad de agua, señaló, permite incrementar el potencial productivo. También destacó una mejora en los últimos muestreos poblacionales de chicharrita. En este sentido, sostuvo que la experiencia de Brasil demuestra que es posible producir maíz aun conviviendo con el vector.
Para MacLoughlin, el desafío pasa por mejorar las estrategias de manejo y aprovechar las herramientas disponibles.
Segundo Delor, Brand Manager de Illinois, también describió al productor como prudente, aunque con intención de apostar nuevamente al cultivo. Según indicó, la Bolsa de Comercio de Rosario corrigió al alza su estimación de superficie sembrada. La intención habría aumentado en 200.000 hectáreas respecto de la proyección anterior.
El especialista señaló que los costos y los fletes continúan pesando en las decisiones. Aun así, el escenario climático y un nivel actualmente bajo del vector generan expectativas favorables.
Genética y manejo para reducir riesgos
Delor consideró que el productor será exigente al momento de seleccionar híbridos y ambientes. En su análisis, la campaña podría alcanzar una producción de 67 millones de toneladas con condiciones climáticas normales. Ante un escenario de El Niño fuerte, estimó que la cosecha podría superar los 70 millones de toneladas.
Tanto Delor como MacLoughlin coincidieron en destacar la experiencia brasileña frente a la chicharrita. Entre las herramientas mencionaron la genética con buen comportamiento frente al Spiroplasma, la eliminación de maíces guachos y el monitoreo permanente. También señalaron la importancia de combinar insecticidas y herramientas biológicas dentro de una estrategia de manejo.
En este escenario, el Congreso Internacional de Maíz llega pocos días antes del inicio de la siembra. Para los especialistas, será una oportunidad para analizar los principales desafíos de la campaña.
Clima, vector, nutrición y genética aparecen entre los temas centrales. El objetivo será aportar herramientas para mejorar la toma de decisiones y reducir los riesgos productivos.
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