Los verdeos de invierno presentan un excelente potencial productivo gracias a las abundantes lluvias registradas durante el otoño y el invierno. Sin embargo, el exceso de humedad también obliga a ajustar el manejo para evitar problemas nutricionales y aprovechar al máximo el recurso forrajero.

Así lo señaló el ingeniero agrónomo Pablo Cattani, director de Espacio Forrajero y especialista en forrajes conservados, quien destacó que las precipitaciones favorecen la producción de biomasa, aunque incrementan el riesgo de enfermedades fúngicas y reducen la concentración de materia seca.

Según explicó, una alternativa interesante consiste en realizar un doble aprovechamiento del cultivo. La recomendación es efectuar un pastoreo rápido, de no más de dos días, consumiendo aproximadamente entre 20 y 25 centímetros del cultivo. Luego, se debe permitir el rebrote para destinar el forraje a la confección de reservas, ya sea en forma de rollos o silaje.

 

Alta proteína y baja materia seca: los principales desafíos

Cattani advirtió que este año la elevada humedad provocará verdeos de invierno con muy baja materia seca y un alto contenido de proteína. Esa combinación puede generar diarreas, especialmente en categorías de recría, debido al exceso de proteína disponible en la dieta.

El especialista recomendó prestar atención al aspecto de las bostas. Si presentan un color verde intenso, una consistencia muy blanda y burbujas, es una señal de que el aporte proteico resulta excesivo. Frente a este escenario, consideró indispensable trabajar junto al nutricionista para reformular las dietas.

Además, recordó que la oferta de heno de buena calidad también es limitada. Las lluvias del verano afectaron la calidad del heno de alfalfa, un recurso habitualmente utilizado para aportar fibra efectiva y equilibrar el funcionamiento del rumen.

 

Otro aspecto clave es no confundir volumen con calidad

Aunque los forrajes presentan gran desarrollo, buena parte de ese volumen responde al elevado contenido de agua y no necesariamente a una mayor concentración de materia seca.

Respecto de la confección de reservas, Cattani recomendó esperar una adecuada madurez del cultivo antes de ensilar. El último corte debería realizarse con el cultivo bien granado para incrementar la materia seca del material y obtener un silaje de mejor calidad.

También aconsejó trabajar con una alta velocidad de picado para lograr un tamaño uniforme de las partículas.

Finalmente, remarcó que durante esta campaña será fundamental cuidar tanto el equilibrio químico como el aspecto físico del rumen, ya que el exceso de humedad puede comprometer el aprovechamiento de los alimentos si no se realizan los ajustes adecuados en el manejo de los verdeos de invierno.

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