El último Informe de Mercados Agrícolas de la Bolsa de Cereales de Córdoba (BCCBA) ofrece un panorama complejo para los principales granos. Mientras Estados Unidos enfrenta demoras informativas por el cierre de su administración, Brasil y Argentina sostienen las expectativas productivas para la nueva campaña.
Soja: récord brasileño y cautela global
Durante octubre, Estados Unidos suele avanzar con la cosecha de soja. Sin embargo, la falta de reportes del Departamento de Agricultura (USDA) dejó al mercado sin datos oficiales sobre los rendimientos finales. En su último informe disponible, el organismo estimaba una producción de 117,1 millones de toneladas, levemente inferior a la del ciclo previo.
Esa ausencia de información genera incertidumbre en un contexto de stocks ajustados, con una relación stock/consumo del 6,9 %, por debajo del promedio histórico.
Mientras tanto, Brasil se perfila para marcar un nuevo récord. Según la Compañía Nacional de Abastecimiento (CONAB), la superficie destinada a soja superará los 49 millones de hectáreas, un 3,6 % más que el ciclo anterior. Con rendimientos similares a los del año pasado, la producción podría alcanzar 177,6 millones de toneladas, cifra inédita.
En Argentina, la Secretaría de Agricultura proyecta 17,5 millones de hectáreas, lo que implica una leve retracción interanual del 3 %. Con rindes promedio, la producción nacional rondaría entre 47 y 50 millones de toneladas, niveles comparables con las últimas campañas.
A escala global, el USDA había anticipado una producción récord de 426 millones de toneladas, mientras que el Consejo Internacional de Cereales (ICG) la ubica en 428 millones.
En el mercado, el precio promedio en Chicago se mantiene en torno a USD 375 por tonelada, con una leve mejora respecto al año pasado. No obstante, los analistas advierten que no hay fundamentos sólidos para subas sostenidas, especialmente por el conflicto comercial entre Estados Unidos y China, que sigue desviando embarques hacia Sudamérica.
Maíz: producción mundial en niveles récord
En el caso del maíz, octubre también concentra la cosecha estadounidense. El USDA proyectaba, antes del cierre administrativo, una producción récord superior a 427 millones de toneladas, aunque persiste la duda sobre los rendimientos reales.
Aun con posibles ajustes, la magnitud de la cosecha permitiría sostener existencias cómodas en el corto plazo.
En Brasil, la siembra del maíz de primera avanza sobre el 31 % del área apta, y la de safrinha podría alcanzar un récord de 18 millones de hectáreas. Con rendimientos normales, la producción total rondaría 138,6 millones de toneladas, apenas un millón menos que la campaña anterior.
En Argentina, se mantienen las proyecciones oficiales de 10,25 millones de hectáreas, un incremento del 11,4 % interanual. Si se logran rindes promedio, la producción podría superar 57 millones de toneladas.
Las lluvias de primavera favorecieron el avance de la siembra, que ya cubre un 30 % del total nacional, algo por encima del promedio de los últimos cinco años. Córdoba muestra un marcado incremento de maíces tempranos, con el 35 % del área sembrada antes de noviembre.
A nivel mundial, el USDA estimaba una producción de 1.286 millones de toneladas, mientras que el ICG eleva esa proyección a 1.297 millones. En los mercados internacionales, el precio del cereal se mantiene estable, alrededor de USD 165 por tonelada, sin señales de recuperación en el corto plazo.
Trigo: mejora local y abundancia global
El trigo argentino muestra una campaña con buenos resultados. Según la Bolsa de Comercio de Rosario, la producción alcanzaría 23 millones de toneladas, casi tres más que el ciclo anterior. Las condiciones climáticas acompañaron el desarrollo del cultivo, aunque en Buenos Aires se perdieron unas 210.000 hectáreas por excesos hídricos.
En Córdoba, el Departamento de Información Agronómica de la BCCBA estima una cosecha de 5,9 millones de toneladas, impulsada por un rinde récord de 35 quintales por hectárea.
En Brasil, la cosecha avanza sobre el 38 % del área y se espera una producción cercana a 7,7 millones de toneladas, apenas 2,4 % menos que el año pasado. Pese a la reducción de superficie, los mejores rindes compensan parte de la caída, y los stocks finales serían los más altos de los últimos cinco años.
A nivel internacional, la cosecha del hemisferio norte llega con una oferta abundante. Los principales exportadores inyectarán al mercado 169 millones de toneladas, un 3,4 % más que el ciclo previo.
El informe completo de la Bolsa de Cereales de Córdoba ofrece más detalles sobre el comportamiento de los mercados agrícolas internacionales y sus posibles impactos en la producción regional.







