Sembrá Evolución vuelve a tomar protagonismo en el desarrollo del trigo argentino, con un sistema que busca acercar la innovación genética al productor de forma simple y accesible.

La propuesta fue presentada durante Expoagro, donde referentes de la industria destacaron el avance del mejoramiento varietal y el rol de los sistemas que permiten que la tecnología llegue al campo.

El encuentro reunió a especialistas de empresas y organizaciones vinculadas al desarrollo genético del cultivo. Allí se abordó todo el proceso que existe detrás de una nueva variedad, desde su investigación hasta su adopción por parte de los productores.

Otto Goedelmann, gerente de ventas de autógamas de Nidera, explicó que detrás de cada semilla hay un largo proceso de trabajo. Desarrollar una nueva variedad de trigo puede demandar entre ocho y diez años de investigación.

Según señaló, el mejoramiento genético actual no solo apunta a aumentar el rendimiento. También busca mejorar el perfil sanitario de las plantas, su adaptación a distintos ambientes y la resiliencia frente a condiciones climáticas variables.

El especialista remarcó que en cada semilla se concentra una gran inversión en conocimiento, tecnología y análisis de datos. Todo ese proceso permite generar materiales más productivos y estables para el productor.

Un sistema que conecta genética y tecnología

Desde la plataforma Sembrá Evolución, su gerente general Yanina Sol Moglia explicó que uno de los grandes desafíos es lograr que toda esa innovación llegue de manera práctica al campo.

Se trata de una plataforma comercial 100% digital que integra genética y tecnología en un mismo sistema. El modelo funciona a través de los canales habituales donde el productor ya opera, como semilleros, multiplicadores y comercios.

Además, introduce el concepto de “hectárea tecnológica”, que permite reconocer en un mismo esquema el valor de la genética y la tecnología aplicada al cultivo.

Moglia destacó que Sembrá Evolución ya es un sistema en funcionamiento. Actualmente participan más de 26.000 productores, junto a 18 semilleros y más de 190 variedades lanzadas dentro del modelo.

En paralelo, el trigo toma este año un rol central dentro de la plataforma. El sistema acompaña al productor desde la compra de la semilla hasta la entrega del grano.

Por su parte, Matías Venece, gerente de desarrollo de producto autógamas de GDM, señaló que la genética del trigo argentino sigue mostrando mejoras sostenidas.

Según explicó, la ganancia genética del cultivo se ubica actualmente en torno al 1,7% anual. Esa mejora se refleja en rendimiento, sanidad y mayor estabilidad en diferentes ambientes productivos.

El especialista recordó que en la campaña 2025 el rendimiento promedio del trigo alcanzó los 43,5 quintales por hectárea. Ese valor fue cerca de un 45% superior al registrado en la campaña anterior.

Los referentes coincidieron en que el futuro del cultivo dependerá de seguir impulsando la innovación genética. También será clave contar con sistemas que acompañen la inversión en mejoramiento varietal y faciliten el acceso del productor a nuevas tecnologías.

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