La siembra variable gana terreno en la agricultura de precisión. Permite ajustar la densidad de semillas según el ambiente productivo de cada sector del lote.

Gracias a tecnologías como xarvio® FIELD MANAGER, se integran mapas de suelo, mapas de rendimiento y mapas de potencial para lograr prescripciones agronómicas más efectivas.

Los mapas de suelo aportan datos clave como textura, retención de agua y materia orgánica. Son fundamentales para entender cómo se comportará el cultivo en cada ambiente. A esta capa se suman los mapas de rendimiento, que reflejan el comportamiento de campañas anteriores, y los de potencial, que segmentan las zonas según su productividad.

El resultado: una prescripción ajustada que optimiza el uso de insumos, mejora la eficiencia agronómica y aumenta la rentabilidad.

Casos reales

El ingeniero agrónomo Alejandro Nisnievich destacó que, con xarvio®, generar prescripciones dejó de ser un proceso complejo y técnico. Hoy es rápido, sencillo y confiable.

Según Nisnievich, la plataforma coincide con lo que se observa en el campo. Además, es compatible con maquinaria de precisión y no requiere conocimientos avanzados.

En maíz, el retorno de la inversión es claro. Ajusta semillas y fertilizantes según zonas, evitando desperdicios en sectores de baja respuesta como lagunas o bajos.

En trigo, aplica redistribución de nitrógeno. En soja, sin embargo, la respuesta no es tan marcada debido a su capacidad de compensación.

El beneficio económico depende del tipo de lote. Aún productores pequeños con alta variabilidad pueden aprovechar esta tecnología.

Desde Córdoba, Ramiro Gasparotto también resalta los resultados obtenidos; trabaja en una empresa que produce maíz, maní, soja, trigo y alfalfa. Empezaron hace tres años en Las Junturas. Al principio cargaron mapas de rendimiento; luego avanzaron con prescripciones y siembra variable. Hoy, todos los lotes de maíz se manejan así.

El profesional evaluó que su experiencia con la plataforma es “positiva por donde se la mire”, ya que les ha permitido conocer sus lotes al cien por ciento, identificando zonas que consideraban buenas y resultaron ser “muy buenas” o partes que creían malas y que “no eran tan malas”.

En su empresa, la incorporación de la siembra variable fue progresiva pero decidida. Observaron como resultado una diferencia en los rindes y ahorro de bolsas de maíz a la siembra.

Incluso en un año complicado, lograron buenos resultados: promedios de 52-53 quintales por hectárea en siembra variable. Este año planean sembrar 420 hectáreas. Ese promedio fue considerado “muy bueno” para las condiciones del año y de la zona.

Por otra parte, agregó que este año ya planifican sembrar unas 420 hectáreas de maíz, todas con siembra variable. También tienen previsto empezar a trabajar con la pulverización selectiva.

Gasparotto valora el acompañamiento del equipo de xarvio®, especialmente el soporte personalizado que recibe en su zona.

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