El concepto Stay Green cobra especial relevancia en esta campaña, marcada por buenas lluvias en gran parte del país. Se trata de la capacidad de las plantas de permanecer verdes mientras el grano madura, un atributo que impacta directamente en la calidad del silo.
El Ing. Agr. Pablo Cattani, director de Espacio Forrajero, explicó que durante los años secos el foco estuvo puesto en evitar que la planta se “arrebate”. Sin embargo, el escenario actual obliga a cambiar la estrategia.
En muchas zonas hoy no hay que apurarse a picar. La abundancia de agua genera cultivos con alto volumen, pero con baja concentración de materia seca si se anticipa la cosecha.
Cuando se pica con menos del 30% de materia seca, se obtiene mucho forraje, pero con menor aporte energético. Además, la fermentación tiende a ser más acética y disminuye la energía metabólica del silo.
Materia seca, energía y decisiones de manejo
Cattani recordó que la diferencia entre picar con 30% o con 40% de materia seca puede significar hasta 10 puntos de almidón. Esa brecha impacta de forma directa en la energía disponible para la dieta animal.
Por lo tanto, anticiparse por miedo puede encarecer la alimentación. Si falta energía, luego habrá que suplementar con más grano para alcanzar las megacalorías necesarias.
Si aun así se decide picar temprano, una alternativa es elevar la altura de corte. De esa manera se concentra más materia seca y se mejora la calidad, aunque se resigna algo de volumen.
El especialista recomendó superar el 30% de materia seca. Por debajo de ese umbral se incrementa el riesgo de efluentes y fermentaciones butíricas dentro del silo.
También señaló que el maíz pierde aproximadamente un punto de humedad por día, mientras que el sorgo reduce medio punto diario. Estos datos son claves para planificar el momento exacto del picado.
En situaciones de baja materia seca, aconsejó inocular especialmente en sorgo. Así se favorece una fermentación más estable y eficiente.
En definitiva, entender el concepto Stay Green permite ajustar decisiones y obtener un forraje no solo voluminoso, sino también más nutritivo y rentable para el productor.







