Durante la primera quincena de julio, el desarrollo del trigo y garbanzo en la provincia atraviesa una etapa inicial compleja, afectada por heladas intensas y déficit hídrico acumulado.
La evolución futura dependerá de las condiciones climáticas. Aun así, la mayoría de los lotes presenta un estado general entre bueno y muy bueno.
Las fuertes heladas registradas entre finales de junio y principios de julio fueron el principal condicionante para el desarrollo tanto del trigo como del garbanzo. En ambos cultivos se observaron síntomas de daño por frío, desaceleración del crecimiento y retraso fenológico. En algunos casos hay amarillamiento de hojas, incluso en lotes con buena implantación inicial.
La escasez de precipitaciones también afectó negativamente a los cultivos. En trigo, se informaron casos de implantación deficiente, emergencia irregular y estrés hídrico. Esto se nota especialmente en suelos con baja retención o donde la siembra se realizó sin la humedad adecuada en el perfil.
En garbanzo, aunque se reportó una predominancia del cultivo bajo riego, se mencionaron efectos asociados a la falta de agua en zonas sin acceso a este recurso.
La ausencia de recarga hídrica en abril fue señalada como un factor limitante para lograr una siembra en fecha y con condiciones adecuadas. En contraste, los lotes con acceso a riego mostraron un mejor comportamiento general, destacándose por lograr buena implantación y un desarrollo más uniforme.
A pesar de las condiciones desfavorables, la mayoría de los lotes presenta un estado general entre bueno y muy bueno. En esta etapa fenológica, pasada la emergencia y antes del período crítico, los daños por frío y estrés hídrico no necesariamente se traducirán en una pérdida significativa de rendimiento, ya que ambos cultivos aún disponen de margen para recuperarse si las condiciones climáticas acompañan en las próximas semanas.
Con respecto al estado sanitario, en garbanzo aún no se ha observado presencia de plagas o enfermedades. En trigo, por su parte, se reportó pulgón verde (Schizaphis graminum) en baja incidencia.
Contexto climático
Según información de la red de estaciones meteorológicas de la BCCBA, las precipitaciones de junio se ubicaron por debajo de los promedios en la provincia. En particular, los departamentos donde se concentra la producción de garbanzo registraron las precipitaciones más bajas del me. Esto agrava el escenario hídrico para este cultivo en zonas sin acceso a riego.
Las temperaturas medias en junio 2025 fueron notablemente más bajas que en 2024, con diferencias de hasta 7 °C en el sur provincial. Hacia el norte la diferencia llega a los 5 °C.
Según el SMN, los niveles de agua útil en la capa arable del suelo tuvieron una leve mejora con respecto a junio, principalmente sur de la provincia.







