Después de un extenso y complejo proceso judicial, Vicentín alcanzó una definición clave. El juez Fabián Lorenzini homologó la propuesta presentada por Grassi S.A. y le otorgó el control total de la agroexportadora. De este modo, Vicentín cierra una etapa marcada por la incertidumbre financiera y legal.

La decisión judicial rechazó de manera integral las impugnaciones formuladas por acreedores y empresas competidoras. En consecuencia, la propuesta de Grassi quedó firme y habilitada para su ejecución inmediata.

Sin embargo, fuentes del ámbito judicial indicaron que aún podría existir alguna apelación. Esa posibilidad dependerá de los actores que cuestionaron el proceso durante las instancias previas.

 

Mayorías alcanzadas y aval legal

En cuanto a los números, la oferta de Grassi logró un respaldo amplio entre los acreedores. La adhesión alcanzó el 65,97% de las cápitas y el 84,99% del capital verificado. Por lo tanto, se superaron los requisitos establecidos en el artículo 48 de la Ley Concursal.

Según el juez Lorenzini, ese cumplimiento habilita directamente la adjudicación accionaria. Además, no resulta necesaria la apertura de nuevas instancias administrativas o judiciales.

La resolución, que se extiende a lo largo de 52 páginas, detalla los fundamentos del fallo. Allí se desestiman una por una las objeciones planteadas contra la propuesta ganadora.

Entre las disposiciones centrales, se estableció la homologación del acuerdo concursal. Asimismo, se ordenó la transferencia total de las acciones de Vicentín a Grassi S.A. También se dispuso el levantamiento de la inhibición concursal, limitado exclusivamente a concretar la operación.

Finalmente, el fallo habilita la ejecución inmediata del acuerdo con los acreedores. De esta manera, se abre una nueva etapa para la empresa, ahora bajo una conducción diferente y con un esquema societario redefinido.

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