Córdoba fue escenario del 20º Encuentro de Monitoreo, organizado por Halcón Monitoreos que congregó a referentes, técnicos, empresas e instituciones del rubro.
La nueva edición reunió más de 1500 asistentes ávidos de conocimientos sobre nuevas tecnologías para el control de plagas, enfermedades y malezas. El encuentro abordó temas de gran interés para el sector, incluyendo el impacto de plagas como trips, arañuelas y chicharritas. También el uso de drones para aplicaciones fitosanitarias y el manejo de malezas gramíneas.
Presentación de Fidresa
En este marco, FMC asumió una destacada participación con diversos especialistas que tuvieron a cargo las respectivas presentaciones. Bruno Rolandelli, referente del área de Investigación y Desarrollo de productos fungicidas, insecticidas y biológicos de FMC, presentó el nuevo fungicida Fidresa. Explicó que “un paso importante para la empresa es poder entrar a competir dentro de este segmento de alta tecnología, que son las carboxamidas” para el segmento de cereales (trigo y cebada).
El producto está compuesto por fluindapyr, la misma carboxamida presente en Onsuva (un producto de FMC lanzado en 2023 para soja), y protioconazol. “Fidresa es un producto integral que tiene muy buen paquete tecnológico y control de enfermedades, tanto de royas como de todo el complejo de manchas, permitiendo poder alcanzar los potenciales de rendimiento”, señaló el profesional. “El único producto del segmento de carboxamidas banda verde”, lo que subraya el compromiso de FMC con la sustentabilidad”, comentó.
La presentación de Fidresa se basó en datos contundentes de una red de ensayos que FMC desarrolló durante seis años en todas las regiones del país, con pruebas propias y colaboraciones con terceros. El producto fue validado por la mayoría de los referentes y fitopatólogos, incluyendo la participación en las redes de Aapresid, Crea e INTA.
Esa participación de FMC se alineó con la estrategia de “crecer en el segmento de fungicidas”, complementando su ya reconocida fortaleza en insecticidas y herbicidas.
Biofusión, para aplicación de calidad
Juan Caporicci, Gerente de Desarrollo Técnico de FMC, se presentó en uno de los talleres específicos del segundo día, dedicado a la calidad de aplicación.
Durante su exposición, se enfocó en posicionar Biofusión como un “nuevo segmento de coadyuvantes”. Subrayó que, a diferencia de otros productos del mercado, se distingue por su tecnología innovadora basada en la conformación de liposomas dentro de su formulación. Estos liposomas fueron diseñados para encapsular los ingredientes activos en el caldo de aplicación, ofreciendo protección durante todo el proceso.
Esa tecnología aporta múltiples beneficios: mejor estandarización del tamaño de gota, protección contra la evaporación y la deriva, mayor retención del producto en el blanco gracias a la carga positiva de los liposomas, y una penetración superior en la planta.
Caporicci enfatizó que Biofusión aumenta la eficiencia al minimizar las reacciones químicas e interacciones negativas entre los diferentes ingredientes activos en el caldo. Esto asegura que esos llegaran al blanco manteniendo sus características originales. Ello se traduce en una “dosis efectiva grande” y que el producto consistentemente demostró un porcentaje de eficacia superior a los testigos comerciales en diversas comparaciones.
Coragen, un nuevo paradigma
Por su parte, el Ing. Agr. Santiago Pascual, representante del área de Desarrollo Técnico Comercial de FMC, se refirió el control de lepidópteros.
Su charla abordó sobre lo que fue “un nuevo paradigma” en el control de lepidópteros con el uso de Coragen. Destacó características como alta potencia de control, amplio periodo de control, fácil aplicación, clasificación como producto banda verde, acción translaminar y sistémica, y la rápida detención de la alimentación de las orugas tras la aplicación. Enfatizó que Coragen sigue siendo líder en el segmento de control de orugas y recalcó la seguridad de su uso tanto para consumidores, como usuarios y el ambiente.
También destacó que es fundamental la calidad de las aplicaciones. Debido a que es clave tener una buena llegada al blanco de aplicación (tercio medio de la canopia del cultivo de soja, donde se concentra la mayor población de orugas), la altura y el tipo de aplicación, el horario, los volúmenes, el uso de coadyuvantes, y el tamaño de gota y de pastilla.







