John Deere presentó en Agritechnica 2025 sus nuevas picadoras de forraje autopropulsadas, las series F8 y F9, desarrolladas para elevar la productividad y la calidad del ensilado. La compañía mostró equipos con mayor capacidad operativa, automatización avanzada y tecnología de precisión aplicada al manejo del forraje.

Estas nuevas picadoras se destacan por una experiencia de conducción mejorada y por sistemas que permiten optimizar cada etapa del proceso. Además, John Deere incorporó soluciones que apuntan a simplificar el trabajo del operador sin resignar eficiencia.

Por otro lado, las F8 y F9 cuentan con controles intuitivos para los ajustes de la máquina y de la cosecha. Los parámetros pueden almacenarse en distintos perfiles de conductor. De este modo, se agiliza el inicio de la recolección al cambiar de operador.
a y tecnología de precisión

En diálogo con Campo Directo, el ingeniero agrónomo Federico Sánchez, especialista en Marketing Táctico de John Deere Argentina, explicó que se trata de máquinas con un nuevo chasis y una arquitectura hidráulica y eléctrica renovada.

En este sentido, señaló que las picadoras se presentan con cabezales de hasta 9 metros, con opciones de 12 metros en Europa. Uno de los aspectos centrales es la capacidad de procesar hasta 500 toneladas de forraje por hora.

Para lograr ese rendimiento, la serie F9 incorpora un chasis de nueva generación, con un ancho de 830 milímetros. Esto permite un mayor flujo de material dentro de la máquina, sin comprometer el procesamiento.

Asimismo, se incorporaron nuevos procesadores de granos de 305 milímetros de diámetro. Estos generan la fricción necesaria para lograr un quebrado eficiente en grandes volúmenes de forraje.

En cuanto a la motorización, las F8 están equipadas con el nuevo motor John Deere 14X, que ofrece mayor potencia y torque. En tanto, las F9 utilizan el motor 18X de 18 litros, también desarrollado por la marca.

Además, la nueva electrónica permite definir la velocidad máxima de picado. El sistema ajusta automáticamente el avance para mantener las revoluciones mínimas del rotor. Así, se protege el rendimiento y la calidad del trabajo.

Finalmente, las picadoras permiten visualizar la calidad del forraje en tiempo real mediante el sistema NIR HarvestLab. En Argentina ya se monitorearon más de 51.000 hectáreas. Esta tecnología posibilita medir almidón, proteína, FDA y FDN en cada bolsa de silo.

Argentina es un referente regional y global en picado de forraje. Según datos del sector, se procesan más de 2,5 millones de hectáreas por año. Este contexto explica la demanda de tecnología de última generación.

Por último, Sánchez destacó que, aunque el lanzamiento oficial fue en Alemania, las máquinas ya fueron testeadas en Argentina. Actualmente, las nuevas F8 y F9 ya comenzaron su proceso de comercialización en el país.

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