El desafío competitivo Crop Clash es una propuesta innovadora de la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Córdoba, basada en casos reales de sistemas agrícolas y en la toma de decisiones en campo.

La iniciativa convoca a estudiantes organizados en equipos, que reciben parcelas para gestionar durante toda la campaña. Cada grupo debe definir estrategias productivas, económicas y técnicas, aplicando creatividad, innovación y trabajo colaborativo.

Fernando Soler, docente y coordinador de la cátedra Agrotecnia de esa Facultad, explicó que la experiencia se desarrolla en el área experimental del Campo Escuela. Allí se realizan ensayos para evaluar productos, insumos y distintos manejos agronómicos.

Según detalló, desde hace cinco años la cátedra trabaja en ese espacio con estudiantes. En 2023 surgió la idea de realizar una competencia en maíz dentro de un ensayo. Los resultados pedagógicos fueron muy positivos y superaron las expectativas iniciales.

A partir de esa experiencia, el equipo decidió ampliar la propuesta. Se sumaron aliados dentro de la Facultad y empresas del sector. Así nació Crop Clash como una prueba piloto, con gran entusiasmo por parte de estudiantes y docentes.

La consigna es simple y desafiante. Se trabaja sobre un lote sembrado de manera homogénea, que luego se divide en parcelas. Cada una es asignada a un grupo de estudiantes, coordinados por ellos mismos.

Cada equipo toma decisiones de manejo para lograr los mejores resultados posibles. Se evalúa producción, rentabilidad y calidad. En el caso del girasol, por ejemplo, también se mide la calidad del aceite.

 

Aprender en el campo, decidir como profesionales

Soler remarcó que el aprendizaje ocurre en situaciones reales. Los estudiantes enfrentan problemas concretos del campo. Aparecen plagas, enfermedades o limitaciones de insumos, y deben resolverlas en equipo.

La experiencia permite aplicar herramientas vistas en la Facultad. Además, exige consenso entre los integrantes del grupo. Las decisiones no son teóricas, tienen consecuencias productivas reales.

En ese contexto, el desafío competitivo se convierte en un entrenamiento directo para el ejercicio profesional. Los estudiantes comprenden cómo interactúan las variables agronómicas, económicas y humanas.

Leonardo Ayala, socio gerente de AS Irrigación, explicó que su empresa se sumó para acercar a los alumnos al manejo del riego. En Córdoba se incorporan alrededor de 4.000 hectáreas bajo riego por año, lo que genera una demanda creciente de conocimiento técnico.

Ayala señaló que el riego es una tecnología relativamente nueva en Argentina. En el caso del goteo subterráneo, el desarrollo tiene apenas unos 15 años. Por eso es clave que los futuros profesionales se interioricen desde la etapa formativa.

Durante el proyecto, los alumnos participaron activamente en toda la instalación. Realizaron el zanjeo, el cavado, la colocación de mangueras y la puesta en marcha del sistema. El objetivo fue que conozcan el funcionamiento real del equipo.

También se desarrollan ensayos experimentales. Se evalúan caudales, distancias, expansiones de mangueras y respuestas de los cultivos. Todo forma parte del aprendizaje práctico.

De este modo, Crop Clash consolida un desafío competitivo que integra formación académica, experiencia en campo y vínculo con empresas. Una propuesta que acerca a los estudiantes a la realidad productiva desde el primer día.

Un dato para destacar es que el equipo instalado en este ensayo es el mismo que se instala en grandes superficies. Por lo tanto, los resultados que se obtengan pueden ser aplicados a equipos de mucha mayor escala o gran superficie.

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